Un estilo de aprendizaje es la forma preferente que tiene cada persona de procesar y retener información nueva: viendo diagramas, escuchando explicaciones, leyendo textos o haciendo actividades prácticas. Los modelos más extendidos,VARK, Kolb y Honey-Alonso, ofrecen marcos distintos para identificar esas preferencias y adaptar la enseñanza en consecuencia. Conocer los diferentes estilos de aprendizaje permite diseñar materiales que lleguen a más alumnos y, en entornos de e-learning, la inteligencia artificial facilita hoy tanto la detección de patrones de estudio como la generación de variantes de contenido por estilo.
Lo que vas a sacar de aquí
- Un estilo de aprendizaje es la forma preferente que tiene cada individuo de procesar y retener información, ya sea de manera visual, auditiva, lectora o kinestésica.
- El modelo VARK clasifica cuatro estilos de aprendizaje sensoriales, mientras que el modelo de Kolb describe cuatro estilos basados en el aprendizaje experiencial.
- La mayoría de las personas combina varios estilos de aprendizaje, por lo que rara vez existe uno único y puro.
- Conocer los estilos de aprendizaje permite adaptar el método de enseñanza y mejorar el rendimiento del alumnado en el aula y en la educación en línea.
- La inteligencia artificial puede ayudar a detectar patrones de estudio y ofrecer un aprendizaje personalizado según cada estilo en plataformas de e-learning.
¿Qué son los estilos de aprendizaje y para qué sirven?
Un estilo de aprendizaje es la manera preferente que tiene cada individuo de recibir, procesar y retener información nueva. No todos aprendemos igual: unos retienen información mejor con lo que ven, otros con lo que escuchan y otros con lo que hacen con las manos. Consulta también este artículo sobre desarrollo de contenidos e-learning.
El concepto interesa a profesores, formadores, alumnos y equipos de formación en empresas. Si diseñas un curso, entender que cada persona tiene una forma de aprendizaje distinta te ayuda a preparar materiales que lleguen a más gente. Un mismo contenido puede fallar con la mitad de tus alumnos solo por el formato en que lo presentas.
Los estilos de aprendizaje se definen como preferencias, no como límites. Describen tendencias, no restricciones absolutas. Alguien con preferencia visual también puede aprender escuchando; solo lo hace con más esfuerzo. Por eso el objetivo no es encasillar, sino ampliar el abanico de recursos que usas en cada proceso de aprendizaje.
Su utilidad práctica es clara. Cuando conoces la forma de aprender de tu grupo, puedes variar el ritmo, combinar formatos y detectar por qué un alumno concreto se atasca. En educación en línea esto cobra más peso, porque no tienes el contacto visual del aula para leer la reacción de cada persona. Según datos de Class Central, la tasa de abandono media en cursos abiertos en línea supera el 85 %, y la falta de adecuación del formato al perfil del alumno es uno de los factores identificados con mayor frecuencia.
La pregunta rápida para identificar tu estilo de aprendizaje
Existe un test conversacional muy sencillo para intuir tu estilo de aprendizaje. Cuando te presentan a alguien, ¿qué recuerdas después? Su cara apunta a un perfil visual, su nombre a uno auditivo y la impresión o el sentimiento que te produjo a uno kinestésico.
La misma lógica sirve para estudiar. Pregúntate cómo procesa y retiene información mejor cada alumno:
- Visual: recuerdan lo que ven en un diagrama, un mapa o un esquema.
- Auditivo: recuerdan lo que escuchan en una explicación o una grabación.
- Kinestésico: recuerdan lo que hacen con una actividad práctica.
Nadie encaja al 100 % en una sola casilla. Pero saber por dónde alguien aprende mejor te da una pista útil para elegir el formato de partida. Un ejemplo concreto: si un alumno suele tomar notas a mano durante las clases grabadas en lugar de pausar el vídeo para ver los gráficos, probablemente su preferencia sea lectora/escritora más que visual pura. Observar ese comportamiento antes de pasar un cuestionario formal ahorra tiempo y da datos igual de útiles.
Principales estilos de aprendizaje según el modelo VARK: tipos y ejemplos
El modelo VARK, desarrollado por Neil Fleming a finales de los años ochenta, es la clasificación de estilos de aprendizaje sensoriales más conocida. Define cuatro estilos según el canal por el que cada persona prefiere recibir la información: visual, auditivo, lector/escritor y kinestésico. El cuestionario VARK oficial, disponible en vark-learn.com, ha sido completado por más de 7 millones de personas en todo el mundo, lo que da una idea de su implantación en entornos educativos y corporativos.
Cada uno de estos cuatro estilos trabaja con tipos de contenido distintos:
| Estilo VARK | Cómo recibe la información | Formatos que funcionan mejor |
|---|---|---|
| Visual | Imágenes, colores, relaciones espaciales | Diagramas, mapas mentales, infografías |
| Auditivo | Sonido y palabra hablada | Grabaciones, podcasts, debates |
| Lector/escritor | Texto escrito | Apuntes, artículos, listas |
| Kinestésico | Experiencia y práctica | Simulaciones, proyectos, ejercicios |
El aprendizaje visual destaca cuando la información se organiza de forma gráfica. El estilo de aprendizaje auditivo retienen mejor lo que escuchan activamente. El lector/escritor prefiere leer y tomar notas. Y el estilo kinestésico necesita moverse, tocar y experimentar para fijar el conocimiento.
Saber esto cambia cómo preparas una clase. Si solo usas texto, dejas fuera a los perfiles visual, auditivo y kinestésico. Combinar formatos es la forma más directa de llegar a un grupo diverso.
Estilo de aprendizaje visual, auditivo, lector/escritor y kinestésico
Vamos al detalle con ejemplos concretos para cada uno de los cuatro estilos de aprendizaje más comunes:
- Estilo de aprendizaje visual. Aprende con diagramas, esquemas y mapas mentales. Un alumno visual retiene mejor la información si conviertes un proceso en un flujo gráfico en lugar de describirlo en un párrafo. Potenciar el aprendizaje visual en un curso online puede ser tan sencillo como sustituir listas de texto por infografías.
- Estilo de aprendizaje auditivo. Aprende escuchando. Los alumnos con esta preferencia retienen mejor la información con grabaciones, podcasts y explicaciones en voz alta que con la lectura silenciosa.
- Estilo de aprendizaje lector/escritor. Aprende leyendo y escribiendo. Prefiere apuntes detallados, textos y listas que pueda repasar.
- Estilo de aprendizaje kinestésico. Aprende haciendo. Necesita actividades prácticas, simulaciones o ejercicios que le permitan aplicar lo aprendido de inmediato.
Un ejemplo práctico: para explicar el ciclo de ventas puedes crear un diagrama (visual), grabar un audio con el resumen (auditivo), entregar un dosier escrito (lector/escritor) y proponer un rol de negociación (kinestésico). El mismo tema, cuatro puertas de entrada.
Diferencia entre los modelos VAK y VARK
La diferencia entre VAK y VARK está en un estilo. VAK reconoce tres estilos principales: visual, auditivo y kinestésico. VARK añade un cuarto, el lector/escritor, que separa la lectura de la percepción visual pura.
Esta distinción importa. Muchas personas que parecen «visuales» en realidad aprenden leyendo texto, no interpretando imágenes. Reconocer estos tipos por separado da más precisión al diseñar materiales adaptadas a los distintos estilos de un grupo diverso.
Los 4 estilos de aprendizaje según el modelo de Kolb
El modelo de Kolb parte del aprendizaje experiencial: aprendemos a través de un ciclo de experiencia concreta, observación reflexiva, conceptualización abstracta y experimentación activa. David Kolb propuso cuatro estilos basados en la combinación de esas fases que predomina en cada persona. Aprendizaje según el modelo de Kolb significa, en la práctica, identificar en cuál de esas fases cada individuo se siente más cómodo y tiende a destacar.
Estos son los cuatro estilos de aprendizaje basados en el modelo de Kolb:
- Convergente. Combina pensamiento abstracto y experimentación activa. Bueno resolviendo problemas concretos y aplicando ideas a la práctica.
- Divergente. Combina experiencia concreta y observación reflexiva. Genera ideas, ve situaciones desde varios ángulos y destaca en tareas creativas.
- Asimilador. Combina conceptualización abstracta y reflexión. Prefiere modelos teóricos, la lógica y la información bien estructurada.
- Acomodador. Combina experiencia concreta y experimentación activa. Aprende haciendo, asume riesgos y se adapta rápido a situaciones nuevas.
La aportación de David Kolb es que no clasifica por canal sensorial, sino por la forma en que cada persona transforma la experiencia en conocimiento. Un mismo alumno puede pasar por las cuatro fases del ciclo, pero suele tener un estilo de aprendizaje predominante.
Para un formador, el modelo de Kolb es útil porque enlaza teoría y práctica. Si tu grupo tiene muchos perfiles acomodadores, empieza por la experiencia y deja la teoría para después. Si predominan los asimiladores, ofrece primero el marco conceptual y luego los casos prácticos.
Otras teorías sobre los estilos de aprendizaje: Honey y Alonso e inteligencias múltiples
Más allá de VARK y Kolb existen otras clasificaciones. El modelo de Alonso, Gallego y Honey (CHAEA) adapta el ciclo de Kolb al contexto hispanohablante. Los estilos de aprendizaje según Gallego y Honey identifican cuatro perfiles:
- Activo. Se implica en experiencias nuevas, es espontáneo y abierto.
- Reflexivo. Observa, analiza los datos y decide con calma.
- Teórico. Busca coherencia lógica y modelos estructurados.
- Pragmático. Aplica ideas a la práctica y valora lo que funciona.
El concepto de estilos de aprendizaje según Gallego y Honey ha tenido una implantación especialmente amplia en el ámbito universitario hispanohablante, lo que explica por qué el cuestionario CHAEA sigue siendo una referencia habitual en investigaciones educativas en español.
Otra teoría influyente es la de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. No habla de estilos, sino de inteligencias: lingüística, lógico-matemática, espacial, musical, corporal, interpersonal, intrapersonal y naturalista. Aunque es un modelo distinto, se cita a menudo junto a los estilos de aprendizaje porque también defiende que cada individuo aprende de forma diferente.
Aquí es donde aparecen las listas de «los 7 estilos» o «los 12 estilos». Suelen mezclar los modelos anteriores con las inteligencias de Gardner. No hay un número oficial: depende del marco de referencia que uses. Las clasificaciones de estilos de aprendizaje varían según el autor, por lo que conviene siempre identificar qué modelo concreto está detrás de cada lista.
¿Se puede tener más de un estilo de aprendizaje?
Sí. La mayoría de las personas combina varios estilos y adapta sus preferencias según la materia, el contexto y su estado de ánimo. Los múltiples estilos de aprendizaje que una misma persona puede manifestar hacen que sea poco frecuente encontrar un estilo único y puro.
Conviene añadir una nota crítica. Varios estudios, entre ellos una revisión publicada en Psychological Science in the Public Interest (Pashler et al., 2008), cuestionan que enseñar exclusivamente en el estilo «preferido» de cada alumno mejore por sí solo los resultados. La evidencia es mixta. Por eso los estilos son una herramienta para variar la enseñanza, no una regla que deba aplicarse de forma mecánica.
Estilos de aprendizaje en e-learning: cómo la inteligencia artificial ayuda a identificarlos
Identificar estilos de aprendizaje en e-learning solía ser lento. Un docente los intuía observando el aula, pasando cuestionarios en papel y corrigiéndolos a mano. Con grupos grandes o cursos online, ese trabajo era difícil de escalar y llegaba tarde: para cuando tenías los datos, el curso ya avanzaba.
La inteligencia artificial cambia el punto de partida. Una plataforma de e-learning registra qué contenidos abre cada estudiante, cuánto tarda en responder y qué errores repite. La IA analiza esos patrones y ofrece pistas sobre las preferencias individuales de aprendizaje antes de que el docente tenga que pedirlas. Disponer de esa información al inicio del curso, y no al final, permite ajustar el diseño mientras todavía tiene efecto. Conocer los estilos de aprendizaje es fundamental precisamente en este punto: sin ese mapa previo, los ajustes llegan demasiado tarde.
El segundo cambio está en la producción de materiales. Antes, crear una versión visual, una auditiva y una práctica del mismo tema multiplicaba la carga de trabajo. Hoy puedes usar herramientas como ChatGPT y Microsoft Copilot para generar variantes de un mismo contenido en mucho menos tiempo:
- Para potenciar el aprendizaje visual en un curso: pide a la IA un guion de vídeo con la estructura de un diagrama o un mapa mental.
- Para el estilo auditivo: genera un resumen en formato de conversación listo para grabar en audio.
- Para el aprendizaje kinestésico: crea un quiz práctico o un caso para resolver paso a paso.
Todo esto exige supervisión humana. La IA propone borradores; tú revisas la precisión, el nivel y el enfoque pedagógico. Según OpenAI, modelos como ChatGPT pueden acelerar la generación de primeros borradores, aunque el resultado varía según el tipo de tarea y la calidad del prompt. El criterio experto sigue siendo tuyo. Si quieres profundizar, la formación en inteligencia artificial aplicada a la educación te enseña a montar estos flujos con método y sin depender de perfiles técnicos.
Usada con criterio, la IA te libera tiempo para dedicarlo a lo que ninguna máquina hace: acompañar a cada alumno y mejorar el aprendizaje real dentro de tu entorno de aprendizaje.
Aprendizaje personalizado: adaptar contenidos según cada estilo paso a paso
Conocer las preferencias de aprendizaje del alumnado permite diseñar experiencias de aprendizaje personalizadas sin duplicar el trabajo. La integración de múltiples estilos de aprendizaje en un mismo curso es, además, la estrategia más inclusiva: garantiza que cada alumno encuentre al menos un formato que se ajuste a su forma de aprender. Este es un flujo práctico:
- Recoge datos de interacción. Usa la analítica de tu plataforma para ver qué formatos funcionan con cada grupo. Identificar los estilos de aprendizaje de los estudiantes a partir de su comportamiento real es más fiable que un cuestionario puntual.
- Pide a la IA versiones del contenido. Genera con ChatGPT o Copilot una variante por cada perfil partiendo del mismo material base. Así ofreces contenido diferenciado con menos esfuerzo y cuidas las estrategias de aprendizaje individuales de cada alumno.
- Revisa como docente. Ajusta el tono, corrige errores y asegura que el nivel encaja con tu grupo. El estilo de enseñanza lo decides tú, no la herramienta.
- Mide resultados. Compara retención, participación y notas antes y después de integrar varios formatos. El aprendizaje es más efectivo cuando el alumno recibe el mismo contenido por más de un canal.
Dos límites que conviene tener claros. Primero, la IA propone y el criterio pedagógico decide: ninguna herramienta conoce a tu grupo mejor que tú. Segundo, cuida los datos del alumnado: trabaja con información agregada y respeta la privacidad de cada persona.
Para el trabajo de preparación pura, aprender a mejorar la productividad con Microsoft Copilot te permite montar materiales, resúmenes y evaluaciones más rápido, dejando el tiempo ganado para la parte que pide criterio.
Beneficios de adaptar la enseñanza a los estilos de aprendizaje
Adaptar tu enseñanza a los distintos estilos de aprendizaje aporta ventajas concretas y medibles. No es teoría: se nota en cómo responde tu grupo. Conocer los estilos de aprendizaje permite personalizar el entorno de aprendizaje y mejorar el aprendizaje de los estudiantes de forma sostenida.
Los beneficios principales son:
- Mayor retención. Cuando el formato encaja con la preferencia del alumno, la información se fija mejor.
- Más motivación. Un alumno que entiende y avanza participa más y se frustra menos.
- Menos abandono. En cursos online, las tasas de abandono superan el 85 % de media según Class Central. Variar formatos reduce el punto en que cada estudiante se descuelga.
- Aprendizaje más inclusivo. Llegas a más perfiles con el mismo esfuerzo de diseño. La combinación de estos estilos en un mismo curso garantiza que nadie quede al margen por el formato.
Cuando combinas varios formatos, incluso quienes tienen una preferencia clara consolidan mejor el conocimiento al recibirlo por más de un canal.
Preguntas frecuentes sobre estilos de aprendizaje
¿Cuáles son los tipos de estilos de aprendizaje?
Los cuatro tipos más citados corresponden al modelo VARK: visual, auditivo, lector/escritor y kinestésico. El visual aprende con diagramas e imágenes, el auditivo escuchando, el lector/escritor leyendo y escribiendo, y el kinestésico haciendo actividades prácticas. La mayoría de las personas combina varios de estos tipos y rara vez encaja en uno solo de forma pura.
¿Cuáles son los estilos de aprendizaje según Kolb?
Según el modelo de Kolb, los cuatro estilos son convergente, divergente, asimilador y acomodador. Se basan en el aprendizaje experiencial y en cómo cada persona combina experiencia concreta, observación reflexiva, conceptualización abstracta y experimentación activa. Kolb no clasifica por canal sensorial, sino por la forma en que cada individuo transforma la experiencia en conocimiento aplicable. David Kolb propuso este modelo en la década de 1980 y sigue siendo una referencia central en formación de adultos.
¿Se puede tener más de un estilo de aprendizaje?
Sí. La mayoría de las personas combina varios estilos y adapta sus preferencias según la materia y el contexto. Además, la evidencia sobre si enseñar solo en el estilo preferido mejora los resultados es mixta, por lo que conviene usar estas preferencias como guía flexible y no como norma rígida.
¿Cómo identificar tu estilo de aprendizaje?
Observa cómo procesas y retienes información mejor. Una pregunta útil: al conocer a alguien, ¿recuerdas su cara (visual), su nombre (auditivo) o la impresión que te produjo (kinestésico)? También puedes fijarte en si aprendes más con diagramas, con grabaciones, leyendo apuntes o haciendo actividades prácticas. El cuestionario VARK disponible en vark-learn.com sistematiza esta autoevaluación en pocos minutos.
¿Qué diferencia hay entre los modelos VAK y VARK?
La diferencia está en un estilo. VAK reconoce tres canales: visual, auditivo y kinestésico. VARK añade un cuarto, el lector/escritor, que separa la lectura y la escritura de la percepción visual pura. Esta distinción es útil porque muchas personas que parecen visuales en realidad aprenden mejor leyendo texto que interpretando imágenes.
¿Cuáles son los 7 estilos de aprendizaje?
Las listas de siete estilos suelen combinar modelos distintos. Habitualmente incluyen el visual, el auditivo, el verbal o lector, el físico o kinestésico, el lógico, el social y el solitario. Muchas de estas categorías se apoyan en la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner. No existe un número oficial: depende del modelo de referencia que se utilice.
Tu próximo paso con los estilos de aprendizaje y la IA
Si eres docente o formador, el reto es siempre el mismo: personalizar sin duplicar tu carga de trabajo. Ahora tienes el mapa. Conoces los modelos principales (VARK, Kolb, Honey-Alonso) y sabes que la inteligencia artificial puede detectar patrones y ayudarte a generar variantes de contenido, dejándote tiempo para lo que de verdad importa.
El primer paso es pequeño. Elige un contenido que impartas cada semana y prueba a crear tres versiones con IA, una por estilo. Mide cómo responde tu grupo. Si quieres llevarlo más lejos, el Máster en Inteligencia Artificial de Founderz,desarrollado en colaboración con Microsoft, te enseña a aplicar estas herramientas con método y de forma responsable. Founderz ha formado a más de 700.000 alumnos en más de 170 países. La pregunta es si quieres integrar la IA en tu enseñanza antes que los demás.
