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Ilustración isométrica de computación en la nube con servidores, dispositivos y personas

Ventajas y riesgos del cloud computing

El cloud computing es el modelo de acceso a recursos informáticos,servidores, almacenamiento y software, a través de internet, sin comprar ni mantener hardware propio. Entender cómo funciona el cloud computing es útil para cualquier profesional porque es la infraestructura sobre la que corren las herramientas de IA que ya usas cada semana. Este artículo explica qué es la computación en la nube, qué tipos existen, qué riesgos conlleva y por qué es la base técnica de la inteligencia artificial aplicada al trabajo.

  • El cloud computing o computación en la nube es el acceso a recursos informáticos como servidores, almacenamiento y software a través de internet, sin necesidad de comprar ni mantener hardware propio.
  • Existen tres tipos de servicios de cloud computing (IaaS, PaaS y SaaS) y cuatro modelos de implementación: nube pública, nube privada, nube híbrida y multinube.
  • La principal ventaja del cloud computing es la escalabilidad bajo demanda, pero también implica riesgos de seguridad en la nube y dependencia del proveedor.
  • Los tres proveedores de nube más utilizados son Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud, que según Synergy Research Group concentraban más del 65 % del mercado mundial de infraestructura cloud en 2026.
  • La inteligencia artificial se entrena y ejecuta sobre infraestructura de nube, por lo que entender el cloud computing es la base para aplicar IA en tu trabajo.

Lo que vas a sacar de aquí

  • El cloud computing es el acceso a recursos informáticos como servidores, almacenamiento y software a través de internet, sin necesidad de comprar ni mantener hardware propio.
  • Existen tres tipos de servicios de cloud computing (IaaS, PaaS y SaaS) y cuatro tipos de nube o modelos de implementación: nube pública, nube privada, nube híbrida y multinube.
  • La principal ventaja del cloud computing es la escalabilidad bajo demanda, pero también implica riesgos de seguridad en la nube y dependencia del proveedor.
  • Los tres proveedores de servicios de cloud computing más utilizados son Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud.
  • La inteligencia artificial hoy se entrena y se ejecuta sobre infraestructura de nube, por lo que entender el cloud computing es la base para aplicar IA en tu trabajo.

Si trabajas en una empresa, en una empresa emergente o como profesional independiente, el cloud computing ya forma parte de tu día. El correo que revisas, el documento que compartes y el asistente de IA que resume tu reunión funcionan sobre servidores que no ves. Este artículo te explica qué es la computación en la nube, cómo funciona, qué modelos y servicios existen, qué riesgos conlleva y por qué es la base sobre la que se ejecuta la IA que usarás cada semana.

Si trabajas en una empresa, en una empresa emergente o como profesional independiente, el cloud computing ya forma parte de tu día. El correo que revisas, el documento que compartes y el asistente de IA que resume tu reunión funcionan sobre servidores que no ves.

Qué es el cloud computing y para qué sirve la computación en la nube

El cloud computing es el modelo de entrega de recursos informáticos a través de internet, de forma que un proveedor de servicio se encarga del hardware y tú accedes a él bajo demanda. En lugar de comprar un servidor y guardarlo en una sala, alquilas capacidad de cómputo, almacenamiento y software cuando lo necesitas. Esta definición de cloud computing, a veces escrita como computación en la nube, describe un cambio de fondo: pasas de poseer hardware a acceder a los servicios cuando los necesitas.

Cuando alguien habla de «cloud» o «la nube», se refiere a centros de datos remotos gestionados por un proveedor, a los que te conectas a través de internet. No hay ninguna nube física. Es una metáfora para describir que tus datos y aplicaciones viven en la infraestructura de un tercero, accesible desde cualquier dispositivo con conexión a internet.

La computación en la nube sirve para tres cosas concretas:

  • Almacenar y compartir datos en la nube sin comprar discos ni servidores propios.
  • Ejecutar aplicaciones a través de internet sin instalarlas en cada equipo.
  • Levantar capacidad de cómputo para cargas de trabajo pesadas, como analizar datos o entrenar modelos de IA.

Es útil para perfiles muy distintos. Una empresa emergente evita una gran inversión inicial en hardware. Una empresa consolidada gana flexibilidad para crecer o reducir recursos informáticos según la demanda. Un profesional accede a herramientas potentes desde el navegador, sin instalar nada. El denominador común es el mismo: la nube permite pagar por el uso, no por la propiedad. La nube ofrece, además, la posibilidad de acceder a tecnologías en la nube de primer nivel sin necesidad de construir un propio centro de datos.

El volumen del mercado refleja ese cambio: según IDC, el gasto mundial en servicios cloud públicos superó los 820.000 millones de dólares en 2024 y se espera que supere el billón de dólares antes de 2027.

Cómo funciona el cloud computing paso a paso

El cloud computing funciona conectando tu dispositivo a un centro de datos remoto donde el proveedor ejecuta tus cargas de trabajo. Envías una petición a través de internet y recibes el resultado, sin saber en qué servidor físico se ha procesado.

El flujo tiene cinco pasos claros:

  1. Centro de datos del proveedor. El proveedor mantiene miles de servidores en centros de procesamiento de datos distribuidos por el mundo.
  2. Virtualización. Un servidor físico se divide en muchos servidores virtuales mediante software, de modo que varios clientes comparten el mismo hardware de forma aislada.
  3. Entrega bajo demanda. Solicitas los recursos de computación que necesitas (más memoria, más almacenamiento en la nube, más potencia) y el sistema te los asigna en minutos.
  4. Conexión a internet. Accedes a los servicios en la nube desde el navegador o una aplicación, sin instalar infraestructura local.
  5. Pago por uso. Facturas según lo que consumes, ya sea por horas de cómputo, gigabytes almacenados o número de peticiones.

Antes de la nube, montar un proyecto exigía comprar servidores para tu propio centro de datos, dimensionar hardware para el pico máximo previsto y mantener todo tú mismo. Si te quedabas corto, el sistema caía. Si te sobraba, pagabas equipos parados. Ahora alquilas capacidad y la ajustas al instante. Esa diferencia,de comprar hardware a alquilar capacidad en un entorno de nube, es la que ha hecho viables las cargas de trabajo de IA que analizan millones de datos sin una gran inversión previa. El cloud computing proporciona, en definitiva, una infraestructura de computación elástica que se adapta a las necesidades reales de cada organización.

Tipos de cloud computing: modelos de implementación en la nube

Los tipos principales de cloud computing se agrupan en cuatro modelos de implementación: nube pública, nube privada, nube híbrida y multinube. La diferencia entre los tipos de computación está en quién posee la infraestructura de nube y quién puede usarla. Conocer los tipos de modelos de implementación es fundamental para elegir el entorno más adecuado según el perfil de cada organización.

  • Nube pública. El proveedor de nube posee y gestiona toda la infraestructura, que compartes con otros clientes. Es el modelo de Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud. Ofrece máxima escalabilidad y coste variable. Los proveedores de nube pública compiten en precio, cobertura geográfica y servicios especializados de IA.
  • Nube privada. La infraestructura de nube privada se dedica a una sola organización, alojada en su propio centro de datos o en los de un proveedor. Aporta más control y facilita el cumplimiento normativo, con mayor coste.
  • Nube híbrida. Combina nube pública y privada, de forma que mueves cargas de trabajo entre ambas según la sensibilidad de los datos o la demanda. Las estrategias de nube híbrida son cada vez más habituales en sectores regulados.
  • Multinube. Usas varios proveedores cloud a la vez para evitar depender de uno solo y elegir el mejor servicio en cada caso.

La elección del tipo de nube depende de tu punto de partida. Una empresa emergente sin infraestructura previa suele empezar en nube pública. Una organización con inversiones importantes en su propio centro de datos y con datos sensibles tiende a la nube híbrida, que le permite aprovechar lo que ya tiene sin renunciar a la escalabilidad de la nube pública.

Nube pública, privada e híbrida: cómo elegir el modelo de nube

Para elegir modelo de nube, evalúa cuatro criterios: coste, control, cumplimiento y tipo de cargas de trabajo. La primera pregunta práctica es si ya tienes inversiones importantes en centros de datos propios. Si no las tienes, la nube pública es casi siempre la opción más rápida y económica para empezar, y la gestión de la nube resulta más sencilla al delegarla en el proveedor de la nube.

Un ejemplo concreto: un despacho de abogados con datos de clientes sujetos al RGPD puede optar por la nube híbrida, donde la documentación sensible permanece en servidores privados bajo su control mientras las aplicaciones de productividad corren en nube pública. Esa combinación mantiene el cumplimiento normativo sin renunciar a la agilidad para añadir nuevas herramientas. La nube pública y privada no son opciones excluyentes: la nube híbrida existe para combinar lo mejor de cada modelo.

Criterio Nube pública Nube privada Nube híbrida
Coste inicial Muy bajo Alto Medio
Control sobre datos Compartido con el proveedor Total Repartido según carga
Escalabilidad Máxima y bajo demanda Limitada por tu hardware Alta en la parte pública
Cumplimiento normativo Bueno con configuración Máximo Flexible por tipo de dato
Ideal para Empresas emergentes y proyectos nuevos Sectores muy regulados Organizaciones con centros de datos ya montados

Como regla práctica: prioriza nube pública para agilidad y coste, nube privada para control y cumplimiento estricto, y nube híbrida cuando ya tienes infraestructura que quieres aprovechar sin frenar el crecimiento.

Tipos de servicios de cloud computing: IaaS, PaaS y SaaS

Los tipos de servicios de cloud computing son tres: infraestructura como servicio (IaaS), plataforma como servicio (PaaS) y software como servicio (SaaS). Se diferencian por cuánto gestiona el proveedor de servicio y cuánto gestionas tú. Comprender estos servicios de computación en la nube es clave para elegir el nivel adecuado según tu equipo y tus objetivos. Cada uno de estos servicios basados en la nube responde a necesidades distintas, desde el desarrollo de aplicaciones hasta el uso cotidiano de herramientas ofimáticas.

  • Infraestructura como servicio (IaaS). Alquilas los componentes básicos: servidores, almacenamiento y red. Tú instalas el sistema operativo, las bases de datos y las aplicaciones en la nube. El servicio más conocido de este tipo es Amazon Elastic Compute Cloud (Amazon EC2), de Amazon Web Services. Adecuado si necesitas control técnico y quieres migrar sistemas existentes hacia una infraestructura en la nube. Oracle Cloud también ofrece servicios de IaaS orientados a empresas con altas exigencias de rendimiento.
  • Plataforma como servicio (PaaS). El proveedor gestiona la infraestructura en la nube y el entorno de ejecución, y tú solo te ocupas de tu aplicación y tus datos. Acelera el desarrollo y prueba de aplicaciones sin que tengas que administrar servidores ni configurar la plataforma en la nube. Es el modelo que usan muchos equipos de desarrollo de aplicaciones para lanzar productos con mayor rapidez.
  • Software como servicio (SaaS). Usas una aplicación completa a través del navegador, sin instalar ni mantener nada. El proveedor gestiona todo. Es el servicio de cloud computing más extendido: el correo web, las suites ofimáticas o las herramientas de IA como ChatGPT son ejemplos de aplicaciones en la nube que millones de personas usan a diario. Según Gartner, el SaaS representaba más del 45 % del gasto total en software empresarial en 2024.

Cuanto más subes de IaaS a SaaS, menos gestionas y antes empiezas a trabajar. Un servicio SaaS te da valor en minutos. Uno de IaaS te da libertad para construir a tu medida. Los sistemas en la nube más adoptados en entornos empresariales suelen combinar los tres niveles según el tipo de aplicación.

Tabla comparativa: IaaS vs PaaS vs SaaS

Modelo Qué incluye Qué gestionas tú Qué gestiona el proveedor Ejemplo de uso Ejemplo de plataforma
IaaS Servidores, almacenamiento, red Sistema operativo, bases de datos, aplicaciones Hardware y virtualización Migrar sistemas propios a la nube Amazon Web Services (EC2), Oracle Cloud
PaaS Infraestructura y entorno de desarrollo Tu aplicación y tus datos Servidores, sistema operativo, herramientas Desarrollo y prueba de software Google Cloud Platform, Microsoft Azure
SaaS Aplicación completa lista para usar Solo tu uso y tus datos Todo lo demás Correo, ofimática, herramientas de IA Microsoft 365, ChatGPT

Ventajas y desventajas del cloud computing

Las ventajas del cloud computing son claras: la principal es la escalabilidad bajo demanda, que te permite subir o bajar recursos en minutos pagando solo por lo que usas. La nube también crea dependencias que conviene tener en cuenta antes de iniciar cualquier migración a la nube.

Lo que la nube ofrece:

  • Escalabilidad bajo demanda. Ajustas la capacidad según la demanda real, sin sobredimensionar hardware. La escalabilidad es especialmente valiosa para proyectos con picos de uso impredecibles.
  • Sin gran inversión inicial. Evitas comprar servidores y conviertes un gasto de capital en un coste operativo variable. El cloud computing proporciona acceso a infraestructura de computación de primer nivel sin inversión previa.
  • Copia de seguridad y recuperación. El proveedor replica tus datos en varios centros de datos, lo que reduce el riesgo de pérdida.
  • Acceso remoto. Puedes almacenar y acceder a los servicios en la nube desde cualquier lugar con conexión a internet, lo que hace posible trabajar desde la nube desde cualquier lugar sin restricciones geográficas.
  • Actualizaciones automáticas. El proveedor mantiene las tecnologías en la nube al día sin que tengas que intervenir.

Lo que conviene vigilar:

  • Dependencia de la conexión a internet. Sin conexión, pierdes acceso a tus aplicaciones en la nube y a tus datos.
  • Costes recurrentes. El pago por uso es cómodo, pero a gran escala puede superar el coste de la infraestructura propia.
  • Dependencia del proveedor. La migración de un proveedor de nube a otro cuesta tiempo y dinero, lo que genera lo que se conoce como bloqueo tecnológico.
  • Control limitado. Delegas parte de la gestión y de la seguridad en la nube en un tercero.

Muchas organizaciones combinan nube y recursos propios según la carga, y reservan la nube pública para lo que más se beneficia de crecer y decrecer rápido. No es una decisión permanente: los modelos de nube se ajustan a medida que cambian las necesidades.

Seguridad en la nube: cómo se protegen los datos en la nube

La seguridad en la nube se basa en un modelo de responsabilidad compartida: el proveedor de la nube protege la infraestructura y tú proteges tus datos, tus accesos y tu configuración. Muchos incidentes no vienen de fallos del proveedor, sino de configuraciones incorrectas del cliente. Por eso la seguridad en la nube exige atención activa de ambas partes.

Los datos en la nube se protegen con varias capas:

  • Cifrado. Los datos se cifran tanto cuando se almacenan como cuando viajan por la red.
  • Control de accesos. Defines quién puede ver y modificar cada recurso en el entorno de nube, con autenticación en varios pasos.
  • Copia de seguridad. El proveedor replica la información en centros de datos distintos para poder recuperarla ante cualquier incidencia.
  • Supervisión continua. Se monitoriza el servicio de cloud computing para detectar accesos anómalos en tiempo real, lo que permite a los equipos actuar sobre los sistemas en la nube antes de que un incidente escale.

Como buenas prácticas, revisa quién tiene permisos, activa la autenticación de doble factor y no des por hecho que todo viene seguro por defecto. La IA aparece aquí en dos frentes: ayuda a detectar amenazas al analizar patrones de acceso en los sistemas en la nube, pero también la usan atacantes para generar ataques más sofisticados. Por eso conviene mantener supervisión humana sobre lo que la automatización marca como sospechoso: la herramienta señala, tú decides.

Cloud computing e inteligencia artificial: la infraestructura detrás de la IA

La inteligencia artificial se entrena y se ejecuta sobre infraestructura de nube pública. Entrenar un modelo exige procesar enormes volúmenes de datos con hardware especializado, algo inviable para la mayoría de organizaciones si tuvieran que comprarlo. Los proveedores cloud ponen esa capacidad a disposición de cualquiera, bajo demanda y sin necesidad de montar un centro de datos propio.

Antes, un equipo que quisiera analizar sus datos con modelos propios debía montar servidores, dimensionar hardware y esperar semanas. Ahora la computación en la nube permite levantar cargas de trabajo de IA en cuestión de minutos, usarlas y apagarlas cuando terminan, pagando solo por el tiempo de cómputo consumido. El cloud computing puede adaptarse a proyectos de cualquier escala: desde una empresa emergente que quiere probar su primer modelo hasta una gran organización que procesa millones de peticiones diarias. Eso ha puesto al alcance de equipos pequeños una capacidad que antes requería la escala de una gran organización.

Esto tiene efecto directo en tu día a día. Cuando un equipo usa ChatGPT o Microsoft Copilot, esas herramientas se apoyan en servicios que corren sobre plataformas cloud como Google Cloud Platform, Microsoft Azure u Oracle Cloud. Un analista que antes tardaba una tarde en resumir cientos de comentarios de clientes lo hace ahora en minutos, apoyado en aplicaciones nativas de la nube que no requieren instalación local. El cloud computing ofrece así la base sobre la que se construyen las herramientas de inteligencia artificial más accesibles del mercado. Sobre esta base, aprender a diseñar flujos de trabajo con IA para optimizar tareas es lo que convierte esa capacidad de cómputo en ahorro de tiempo real.

Entender el cloud computing es la base para aplicar la IA con criterio en los ámbitos del negocio y la productividad. No necesitas ser ingeniero, pero sí saber qué recursos consumes, dónde viven tus datos y qué puedes automatizar. Ese criterio es lo que convierte la capacidad de cómputo en resultados reales para tu trabajo.

Preguntas frecuentes sobre cloud computing

¿Qué es cloud computing y para qué sirve?

El cloud computing es el acceso a recursos informáticos (servidores, almacenamiento y software) a través de internet, gestionados por un proveedor externo. Sirve para almacenar y compartir datos en la nube, ejecutar aplicaciones sin instalarlas localmente y levantar capacidad de cómputo bajo demanda. Su utilidad principal está en pagar solo por lo que usas y escalar sin comprar hardware propio.

¿Cuáles son los tipos de servicios de cloud computing?

Hay tres tipos de servicios de cloud computing: infraestructura como servicio (IaaS), donde alquilas servidores, almacenamiento y red; plataforma como servicio (PaaS), donde el proveedor gestiona el entorno y tú solo tu aplicación; y software como servicio (SaaS), donde usas una aplicación completa desde el navegador sin instalar nada. Cuanto más subes de IaaS a SaaS, menos gestionas y antes empiezas a trabajar.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas del cloud computing?

Las ventajas del cloud computing son la escalabilidad bajo demanda, la ausencia de gran inversión inicial, la copia de seguridad automática y el acceso remoto desde cualquier dispositivo. Las desventajas son la dependencia de la conexión a internet, los costes recurrentes que crecen con el uso, el bloqueo tecnológico al depender de un proveedor y un control más limitado sobre la infraestructura en la nube.

¿Es seguro el cloud computing y cómo se protegen los datos en la nube?

El cloud computing puede ser seguro con una configuración correcta. La seguridad en la nube se rige por un modelo de responsabilidad compartida: el proveedor protege la infraestructura y tú proteges tus datos, tus accesos y tus ajustes. Los datos se protegen con cifrado, control de accesos, copia de seguridad en centros distintos y supervisión continua. La mayoría de incidentes vienen de configuraciones incorrectas del cliente, no de fallos del proveedor.

¿Cuáles son los principales proveedores de servicios de cloud computing?

Los principales proveedores de nube pública son Amazon Web Services, Microsoft Azure, Google Cloud y Oracle Cloud. Según Synergy Research Group, los tres primeros concentraban más del 65 % del mercado mundial de infraestructura cloud en 2026. Estos proveedores ofrecen IaaS, PaaS y SaaS, además de servicios especializados para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial.

¿Qué aporta el cloud computing a los procesos de transformación digital?

El cloud computing aporta la base técnica para transformar procesos concretos sin grandes inversiones previas. Permite escalar recursos según la demanda, acceder a datos desde cualquier lugar y adoptar herramientas de IA sin montar infraestructura propia. Un equipo puede probar una nueva aplicación alojada en la nube, medir resultados y ajustar en semanas, no en meses, lo que hace posible aplicar la IA a tareas reales de negocio.

Tu próximo paso con el cloud computing y la IA aplicada

El cloud computing es la infraestructura sobre la que se ejecuta la inteligencia artificial que usas cada semana. Ya sabes qué es, cómo funciona el cloud computing, qué tipos de modelos de implementación y servicios de cloud computing existen y qué riesgos vigilar. El siguiente paso lógico no es dominar la técnica del proveedor, sino aprender a aprovechar esa capacidad para tu trabajo: automatizar tareas, analizar datos y tomar mejores decisiones con criterio.

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Pau Garcia-Milà

Cofounder & Co-CEO

Conoce a Pau Garcia-Milà, emprendedor desde los 17 años, divulgador de innovación en redes sociales y cofundador y co-CEO de Founderz. Con una amplia trayectoria en el ámbito tecnológico, Pau trabaja para inspirar a miles de personas y transformar la educación, adaptándola a los desafíos del presente y del futuro.