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Desentrañando el uso de la IA por los ciberdelincuentes

Los ciberdelincuentes que usan inteligencia artificial no disponen de ninguna tecnología secreta: aprovechan las mismas herramientas que cualquier profesional puede usar en el trabajo, pero para automatizar y personalizar sus ataques. Con IA generativa redactan correos electrónicos de phishing sin errores, clonan voces para estafas telefónicas y crean malware que muta para evadir la detección. Entender cómo usan la IA los ciberdelincuentes es el primer paso para defenderte.

Lo que vas a sacar de aquí

  • Los ciberdelincuentes usan la IA para automatizar y personalizar ataques de phishing, redactando correos electrónicos más creíbles y sin los errores gramaticales que antes los delataban.
  • La inteligencia artificial generativa permite crear deepfakes de voz y vídeo que suplantan a directivos o familiares para cometer fraude mediante ingeniería social.
  • El malware y el ransomware basados en IA pueden adaptarse para evadir la detección de los sistemas de seguridad tradicionales.
  • La misma IA que utilizan los atacantes también refuerza la ciberseguridad: detecta anomalías y acelera la respuesta a incidentes analizando grandes cantidades de datos.
  • Protegerte de los ciberataques de IA depende más de criterio, verificación y buenas prácticas que de una única herramienta.

Hace cinco años, un correo de phishing se detectaba a simple vista: faltas de ortografía, saludos genéricos, enlaces sospechosos. Hoy un atacante genera en segundos un mensaje impecable, personalizado con datos publicados en redes sociales. Ese salto de calidad no viene de atacantes más listos, viene del uso de la inteligencia artificial puesta al servicio del delito. Según el IBM X-Force Threat Intelligence Index 2025, el phishing sigue siendo el vector de entrada inicial en el 41 % de los incidentes analizados, y la IA ha agravado el problema al eliminar las señales de alerta más obvias. Según Cybersecurity Ventures, el coste global del cibercrimen superará los 10,5 billones de dólares anuales en 2025. A continuación encontrarás cómo usan la IA los ciberdelincuentes, qué riesgos reales supone para particulares y empresas, y qué buenas prácticas te protegen de verdad.

¿Qué es la IA aplicada a la ciberdelincuencia y a quién afecta

Los ciberdelincuentes que usan IA son atacantes que emplean la inteligencia artificial como herramienta para delinquir. La expresión describe un uso de la IA, no una amenaza autónoma con voluntad propia. Detrás de cada ataque sigue habiendo una persona que decide el objetivo. Consulta también esta guía sobre amenazas de ciberseguridad.

¿Qué es la IA en este contexto? Es un conjunto de sistemas capaces de generar texto, imágenes, audio o código a partir de grandes cantidades de datos. La ciberdelincuencia la ha integrado porque reduce el coste y el tiempo de preparación de un ataque. Lo que antes requería un equipo con conocimiento técnico avanzado, ahora lo hace una sola persona con acceso a modelos comerciales o versiones manipuladas. Esa democratización del uso de la inteligencia artificial es lo que cambia el mapa de amenazas y amplía el panorama de amenazas al que se enfrentan tanto empresas como particulares.

Esto afecta a tres perfiles de forma directa:

  • Particulares, expuestos a estafas telefónicas con voz clonada y correos fraudulentos muy creíbles.
  • Equipos y profesionales, blanco de suplantaciones de compañeros o directivos para autorizar pagos o filtrar información confidencial.
  • Empresas, que suman el riesgo de fuga de datos, ransomware y la llamada IA en la sombra cuando el personal usa herramientas sin control.

Tipos y técnicas de IA que usan los ciberdelincuentes

No todos los ataques usan la misma tecnología. Conocer las técnicas de IA más habituales ayuda a anticiparse y a entender cómo la inteligencia artificial puede ser utilizada con fines maliciosos.

Tipo de IA Cómo la usan los ciberdelincuentes Ejemplo de ataque
IA generativa (texto) Redactar correos y mensajes fraudulentos personalizados Phishing y spear phishing
IA generativa (audio y vídeo) Clonar voces y crear deepfakes Fraude del CEO, estafas familiares
Aprendizaje automático Analizar defensas y adaptar el código malicioso Malware que evade la detección
Bots conversacionales Automatizar conversaciones de engaño a escala Falsas ofertas de empleo, soporte falso

Cada modelo de IA se convierte en herramienta ofensiva según lo que produzca. Un mismo generador de texto sirve para escribir un informe legítimo o un correo de estafa. La diferencia está en la intención de quien lo maneja. Incluso los primeros agentes de IA, capaces de encadenar tareas sin supervisión constante, pueden utilizar la IA para automatizar fases enteras de un ataque, lo que eleva el riesgo en el campo de la ciberseguridad de forma considerable.

Cómo usan la IA los ciberdelincuentes: métodos de ataque

Los ciberdelincuentes usan la IA para hacer tres cosas que antes eran costosas: automatizar el volumen de ataques, personalizar cada mensaje y sofisticar las técnicas para saltarse las defensas. El resultado son ciberataques de IA más difíciles de detectar y más baratos de lanzar. Comprender cómo los ciberdelincuentes utilizan estas capacidades es esencial para cualquier estrategia de defensa.

El contraste con la etapa anterior es claro. Antes, un atacante enviaba miles de correos idénticos esperando que alguien picara. La tasa de éxito era baja y los mensajes se filtraban con facilidad. Ahora los sistemas de IA permiten generar variantes únicas para cada destinatario, con su nombre, su empresa y referencias a proyectos reales obtenidos de fuentes públicas. La capacidad de la IA para analizar grandes cantidades de datos y producir contenido personalizado a escala es lo que hace que estas campañas resulten tan difíciles de frenar.

Aspecto Antes de la IA Con IA
Redacción Correos genéricos con errores Mensajes personalizados y sin fallos
Volumen Manual y lento Automatizado a gran escala
Suplantación Difícil y cara Voz y vídeo clonados en minutos
Malware Estático y detectable Adaptativo y evasivo

Según el informe Global Threat Report 2025 de CrowdStrike, los atacantes han integrado la IA en sus operaciones para ganar velocidad tanto al investigar objetivos como al generar contenido de engaño, reduciendo el tiempo medio entre el acceso inicial y el movimiento lateral a menos de 62 minutos en los casos más rápidos documentados. Ese impacto de la IA en la ciberseguridad se nota tanto en el lado ofensivo como en el defensivo, y obliga a los equipos de seguridad a repensar sus medidas de seguridad habituales.

Ataques de phishing y correos electrónicos generados por IA

Los ataques de phishing son el uso más extendido. La IA redacta correos electrónicos de phishing que imitan el tono de un banco, un proveedor o un compañero de trabajo. Para personalizar el mensaje, el atacante alimenta el modelo con datos públicos: el puesto en LinkedIn, la web de la empresa o publicaciones recientes. La creación de contenido falso a este nivel de detalle es uno de los rasgos más preocupantes del uso de la IA en la ciberdelincuencia.

El objetivo es engañar a los usuarios y lograr que bajen la guardia. Un correo que menciona un proyecto activo y usa la firma habitual del jefe parece legítimo. Al automatizar este proceso, un solo atacante lanza campañas dirigidas a cientos de empleados a la vez, cada uno con un mensaje distinto. La misma IA también genera perfiles falsos en redes profesionales para reforzar la credibilidad del engaño antes de enviar el correo. Los correos electrónicos de phishing generados por IA han elevado el nivel de sofisticación hasta el punto de que muchas soluciones de ciberseguridad basadas en reglas estáticas no logran interceptarlos.

Malware, ransomware y código malicioso adaptativo basado en IA

El malware basado en IA supone una amenaza técnica diferente. Los ciberdelincuentes utilizan la inteligencia artificial para desarrollar malware: escriben o modifican código malicioso que muta su firma y dificulta la detección por parte de los antivirus y los sistemas de seguridad tradicionales.

Algunas familias de ransomware aplican aprendizaje automático para estudiar el comportamiento del sistema infectado y buscar la vulnerabilidad más rentable antes de cifrar los archivos. Un ejemplo documentado es el uso de variantes de WormGPT,modelos de lenguaje sin restricciones éticas, para generar código de ataque que evita las firmas conocidas por los motores de detección. Con todo, según observaciones del IBM X-Force Threat Intelligence Index 2025, este malware sigue apoyándose en vulnerabilidades ya conocidas, por lo que las defensas actualizadas mantienen su eficacia y el acceso no autorizado puede prevenirse con parches aplicados a tiempo.

Deepfakes, clonación de voz e ingeniería social generada por IA

Los deepfakes llevan la ingeniería social a otro nivel. Con unos segundos de señal de audio, un atacante clona una voz y llama a un empleado haciéndose pasar por un directivo para autorizar una transferencia. Los vídeos falsos generados por IA permiten montar videollamadas fraudulentas para dar más credibilidad al engaño. Esta creación de contenido falso basada en IA es una de las actividades maliciosas de más rápido crecimiento según los informes del sector.

La estafa funciona porque explota la confianza y la urgencia, no un fallo técnico. Un familiar que pide dinero con voz angustiada o un CEO que reclama una operación confidencial activan una respuesta emocional que anula la sospecha. Por eso la defensa pasa por la verificación, no solo por el software. Imitar el comportamiento y la voz de personas reales con este nivel de fidelidad era impensable sin la IA generativa; hoy puede hacerse con herramientas accesibles en línea.

Riesgos de la IA en la ciberseguridad para empresas y particulares

Los riesgos de la IA en la ciberseguridad van más allá del ataque concreto. Afectan a cómo se manejan los datos dentro de la organización y a la confianza en la información que circula. El impacto de la IA en la ciberseguridad empresarial se mide no solo en incidentes, sino en la presión continua que ejercen sobre los sistemas de seguridad y los equipos de seguridad responsables de mantenerlos.

Estos son los peligros más concretos:

  1. Fuga de datos por IA en la sombra. Cuando el personal pega información confidencial en herramientas de IA sin control, esos datos pueden acabar expuestos o usados para entrenar modelos externos.
  2. Exposición de información personal. Los atacantes recopilan datos públicos para alimentar ciberataques cada vez más dirigidos y personalizar sus engaños.
  3. Suplantación de identidad convincente. La clonación de voz y los deepfakes hacen que la verificación por reconocimiento deje de ser fiable.
  4. Desinformación a escala. La IA generativa produce contenido falso capaz de dañar la reputación de una empresa o manipular a un equipo, generando fake news creíbles a bajo coste.
  5. Explotación más rápida de vulnerabilidades. La automatización acorta el tiempo entre que se descubre un agujero de seguridad y se explota activamente.

Para un particular, el riesgo se traduce en estafas financieras. Para una empresa, en pérdidas económicas, sanciones por protección de datos y daño reputacional. En ambos casos, el factor común es el mismo: el uso de la inteligencia artificial por parte de los atacantes amplifica ataques que ya existían; no inventa amenazas totalmente nuevas. Las herramientas de ciberseguridad deben evolucionar al mismo ritmo que evolucionan las técnicas ofensivas basadas en IA.

Cómo la IA en ciberseguridad ayuda en la defensa y la detección

La IA en la ciberseguridad es también la mejor aliada de la defensa. Los mismos modelos que usan los atacantes permiten a los equipos analizar grandes cantidades de datos y detectar patrones imposibles de ver manualmente. La lucha contra la ciberdelincuencia se apoya cada vez más en esta capacidad, y los sistemas basados en IA se han convertido en un componente central de las soluciones de ciberseguridad modernas.

Los sistemas basados en IA aportan tres capacidades clave para la detección:

  • Detección de anomalías. La IA aprende el comportamiento normal de una red y avisa cuando algo se desvía, como un acceso a horas inusuales o una descarga masiva de archivos. La detección de cualquier anomalía en tiempos cercanos al tiempo real reduce el impacto de un ataque de forma significativa.
  • Respuesta a incidentes más rápida. En la detección y respuesta gestionadas (MDR), la IA clasifica alertas y prioriza las urgentes, reduciendo los tiempos de respuesta y la ventana de exposición.
  • Automatización de tareas repetitivas. La IA filtra el ruido de miles de alertas diarias para que el equipo humano se centre en lo relevante, lo que también reduce los falsos positivos que consumen recursos valiosos.

La ventaja principal es la escala. Un analista no puede revisar millones de eventos al día; un sistema de IA bien configurado sí puede analizar grandes cantidades de datos y señalar lo que merece atención. Estas herramientas no eliminan los ciberataques, pero acortan la ventana en la que un atacante actúa sin ser detectado. Incorporar la IA en la ciberseguridad defensiva ha pasado de ser una opción avanzada a una necesidad práctica.

Ventajas y límites: dónde sigue haciendo falta el criterio humano

Conviene ser claro sobre los límites. La inteligencia artificial puede clasificar alertas y señalar comportamientos sospechosos, pero no decide sola qué es un ataque real y qué es un falso positivo. Esa valoración necesita contexto que un modelo no siempre tiene. Los algoritmos de IA más avanzados siguen dependiendo de la supervisión humana para operar con eficacia en entornos complejos.

Un ejemplo habitual: un sistema de detección puede marcar como sospechosa la descarga masiva de archivos realizada por un empleado de recursos humanos que procesa nóminas a final de mes, generando una alerta urgente que bloquea su trabajo durante horas. Sin contexto operativo, la IA no distingue el comportamiento legítimo del anómalo. Los sistemas de IA también pueden pasar por alto amenazas nuevas que no encajan con patrones ya aprendidos. Por eso la seguridad de la IA combina su capacidad para reducir ruido con la supervisión de personas que aportan criterio y contexto. La tecnología complementa al equipo de seguridad, no lo sustituye.

Cómo protegerte de los ciberataques basados en IA paso a paso

Cómo protegerte de los ataques basados en IA depende más de tus hábitos que de comprar una herramienta cara. Estos pasos aplican tanto a un particular como a un equipo y forman parte de las medidas de seguridad más recomendadas por los expertos en el campo de la ciberseguridad:

  1. Verifica la identidad por un segundo canal. Si recibes una petición urgente de dinero o datos, confírmala por una vía distinta. Llama al número que ya conoces, no al que aparece en el mensaje.
  2. Activa el doble factor de autenticación. Una contraseña robada no basta si el acceso requiere un segundo código en tu móvil. Esto previene el acceso no autorizado incluso cuando las credenciales han sido comprometidas.
  3. Forma a tu equipo. La mayoría de los ataques de phishing y de ingeniería social funcionan por desconocimiento. Un equipo con formación en IA reconoce las señales antes de picar.
  4. Establece políticas de datos claras. Define qué información no debe pegarse nunca en herramientas de IA externas para evitar la IA en la sombra y proteger la información confidencial de la organización.
  5. Mantén el software actualizado. Muchos ataques explotan una vulnerabilidad ya corregida en versiones recientes. Actualizar a tiempo cierra el agujero de seguridad antes de que pueda ser explotado.
  6. Desconfía de la urgencia. La prisa es la herramienta favorita del atacante. Parar treinta segundos a verificar frena la mayoría de las estafas.

La clave es integrar estos hábitos en el flujo de trabajo diario, no tratarlos como una tarea aparte. Incorporar la IA con criterio, tanto para reconocer un engaño como para reforzar la defensa, es la protección que mejor escala. La seguridad de la IA no es responsabilidad exclusiva del departamento técnico: cada usuario que conoce los riesgos se convierte en una línea de defensa adicional.

Cómo identificar contenido falso y deepfakes generados por IA

Detectar un deepfake requiere atención a detalles concretos. En los vídeos falsos generados por IA, busca:

  • Parpadeo antinatural o ausencia de parpadeo.
  • Iluminación incoherente entre la cara y el fondo.
  • Movimientos de labios que no cuadran del todo con la voz.
  • Bordes borrosos alrededor del pelo o las orejas.

En la señal de audio, presta atención a un tono demasiado plano, pausas raras o un fondo sin ruido ambiente. La regla más fiable no es técnica: verifica siempre por un segundo canal. Si tu jefe te llama con una petición inusual, cuelga y devuelve la llamada al número guardado. Ningún deepfake supera una comprobación directa con la persona real. La clonación de voz ha avanzado hasta el punto de que las herramientas de detección automatizada no son infalibles; el criterio humano sigue siendo indispensable.

Formarte para usar la IA antes que quienes la usan contra ti

Entender las actividades maliciosas que permite la IA es la mitad de la defensa. La otra mitad es aprender a utilizar la inteligencia artificial con criterio: para reconocer un correo fraudulento, detectar un deepfake o establecer políticas de datos que protejan a tu equipo. La formación práctica marca la diferencia entre reaccionar tarde y anticiparse. Pueden utilizar la IA tanto para atacar como para defenderse; la ventaja la tiene quien mejor entiende su funcionamiento.

El Máster en Inteligencia Artificial Online de Founderz te enseña a trabajar con herramientas como ChatGPT y Microsoft Copilot con sentido, entendiendo tanto lo que la inteligencia artificial puede hacer por ti como los riesgos que introduce si se usa sin control. Founderz, en colaboración con Microsoft, forma a más de 700.000 alumnos en más de 170 países con una valoración de 4,8 sobre 5 en Trustpilot. No se trata de convertirte en experto en semanas, sino de desarrollar el criterio que separa a un profesional que aprovecha la IA de otro que la sufre.

Preguntas frecuentes sobre ciberdelincuentes IA

¿Cómo están usando la IA los ciberdelincuentes?

Los ciberdelincuentes usan la IA para automatizar y personalizar sus ataques. Con IA generativa redactan correos electrónicos de phishing creíbles, clonan voces para estafas telefónicas y crean deepfakes de vídeo. También emplean aprendizaje automático para desarrollar malware que se adapta y evade la detección. Según el Global Threat Report 2025 de CrowdStrike, han reducido el tiempo medio entre acceso inicial y movimiento lateral a menos de 62 minutos en los casos más rápidos documentados.

¿Cuáles son los riesgos de la IA en la ciberseguridad?

Los principales riesgos son la fuga de datos por uso descontrolado de herramientas internas, la suplantación convincente mediante deepfakes, la desinformación a escala y la explotación más rápida de vulnerabilidades. Para las empresas esto se traduce en pérdidas económicas, sanciones por protección de datos y daño reputacional. Para los particulares, en estafas financieras difíciles de detectar a tiempo.

¿Cómo usan la IA los ciberdelincuentes para desarrollar malware?

Utilizan modelos de IA para escribir o modificar código malicioso que cambia su firma y dificulta la detección por parte de los antivirus tradicionales. Algunas familias de ransomware aplican aprendizaje automático para localizar la vulnerabilidad más rentable antes de cifrar los archivos. Con todo, este malware suele apoyarse en fallos ya conocidos, por lo que mantener el software actualizado sigue siendo una defensa eficaz.

¿Cómo protegerse de los ciberataques basados en IA?

Verifica las peticiones urgentes de dinero o datos por un segundo canal independiente, activa el doble factor de autenticación y mantén el software actualizado. Define qué información no puede compartirse en herramientas de IA externas. La medida con mayor retorno es la formación del equipo: la mayoría de los ataques de phishing e ingeniería social funcionan por desconocimiento, y un profesional formado reconoce las señales antes de actuar.

¿Cómo identificar contenido falso generado por IA?

En vídeo, fíjate en parpadeos antinaturales, iluminación incoherente, labios que no cuadran con la voz y bordes borrosos en el pelo o las orejas. En audio, sospecha de un tono plano, pausas extrañas o ausencia de ruido de fondo. La comprobación más fiable es verificar por un segundo canal: ante una petición inusual, cuelga y devuelve la llamada al número que ya tienes guardado.

¿Qué papel juega la IA en la defensa frente a los ciberataques?

La IA detecta anomalías en el comportamiento de la red, prioriza alertas urgentes y automatiza tareas repetitivas de revisión que ningún equipo humano puede cubrir a esa escala. Su límite está en el contexto: no distingue sola entre un comportamiento legítimo y uno sospechoso sin supervisión humana. La seguridad efectiva combina la capacidad de procesamiento de la IA con el criterio de las personas que conocen el entorno operativo.

Pau Garcia-Milà

Cofounder & Co-CEO

Conoce a Pau Garcia-Milà, emprendedor desde los 17 años, divulgador de innovación en redes sociales y cofundador y co-CEO de Founderz. Con una amplia trayectoria en el ámbito tecnológico, Pau trabaja para inspirar a miles de personas y transformar la educación, adaptándola a los desafíos del presente y del futuro.