IA en Marcha: cuando llevamos la IA a quienes nunca pensaron en utilizarla.
Una serie sobre pequeños negocios con grandes historias. Protagonizada por Pau Garcia-Milà y desarrollado junto a Microsoft.
La IA generativa en el trabajo redacta borradores, resume documentos y analiza datos para profesionales que nunca han programado. Cambia dónde inviertes tu tiempo: la parte repetitiva se automatiza, la que exige criterio sigue siendo tuya. La habilidad clave es saber qué pedirle y cuándo revisar lo que devuelve.
Piensa en una tarea que hagas cada semana: preparar un informe, responder correos parecidos, resumir una reunión. Ahí es donde la IA generativa en el trabajo aporta valor primero. Su fuerza está en las tareas repetitivas que consumen horas y aportan poco, no en los encargos creativos complejos. Este artículo te enseña qué usos son reales, dónde están los límites y cómo empezar con criterio.
La IA generativa es tecnología que crea contenido original —texto, código, imágenes o informes— a partir de patrones aprendidos de grandes volúmenes de datos.
A diferencia de la inteligencia artificial tradicional, que clasifica o predice, la inteligencia artificial generativa produce contenido nuevo cada vez. Funciona sobre un modelo extenso de lenguaje, un sistema entrenado con millones de textos mediante el procesamiento del lenguaje natural y técnicas de aprendizaje profundo, que aprende a completar, redactar y razonar en lenguaje natural.
La usas escribiendo en lenguaje natural: le hablas como hablarías a un compañero, y ella responde. Por eso se convierte en una aliada real del profesional. Según el informe Future of Jobs 2025 del Foro Económico Mundial, el 86 % de los empleadores espera que la IA transforme sus operaciones antes de 2030, y la mayoría sitúa la formación de los empleados como palanca principal de esa transición.
¿Para quién es útil? Para tres perfiles principales:
Saber qué pedirle y cuándo revisar lo que devuelve es lo que separa a quien recupera horas de quien acaba corrigiendo resultados sin supervisar.
La IA generativa produce distintos tipos de resultados según lo que le pidas. Conocer los tipos disponibles te ayuda a elegir bien. Estos son los formatos más habituales en un entorno de trabajo:
Cada tipo responde mejor a ciertas tareas. Por ejemplo, ChatGPT puede resumir en segundos un documento de 20 páginas en cinco puntos clave, una tarea que manualmente llevaría entre 30 y 45 minutos según el nivel de detalle requerido. Los sistemas orientados al texto brillan en redacción y análisis; los de imagen, en propuestas visuales. Entender esta diferencia te ayuda a elegir la herramienta adecuada para cada tarea, en lugar de usar una sola para todo.

La IA generativa en el trabajo se aplica hoy en funciones concretas. Su valor está en resolver tareas específicas más rápido y con menos fricción, para aumentar la eficiencia sin ampliar el equipo.
Pensemos en un equipo de atención al cliente de una tienda online. Antes, cada consulta requería buscar información en manuales internos y redactar una respuesta desde cero. Ahora, los chatbots basados en IA analizan las consultas de los clientes, proponen un borrador de respuesta y lo adaptan al tono de la marca en tiempo real. El agente humano revisa, ajusta y envía. El resultado: menos tiempo por consulta, respuestas más consistentes y mayor retención de clientes satisfechos.
Este patrón se repite por funciones:
En todos los casos, la automatización de tareas libera tiempo para el trabajo que pide criterio. La parte repetitiva se automatiza; la que exige juicio profesional sigue siendo tuya, lo que permite a los empleados centrarse en actividades de mayor valor.
La automatización de tareas repetitivas es el uso más extendido de la IA generativa en el trabajo. Redactar, resumir y analizar son las tres funciones que más tiempo devuelven y que ayudan a mejorar la eficiencia del día a día.
Un ejemplo concreto: según datos recogidos por RTVE, algunas empresas estiman que la IA generativa puede ahorrar hasta 100 horas de trabajo al año por empleado en tareas administrativas. En la misma línea, un análisis de McKinsey Global Institute de 2023 estima que entre el 60 % y el 70 % del tiempo de los trabajadores del conocimiento se dedica a tareas que la IA puede automatizar parcialmente. La cifra depende del contexto y del tipo de tareas, pero ilustra cómo la optimización de los procesos rutinarios aumenta la productividad de forma tangible.
Para maximizar tu productividad, empieza por identificar tareas que cumplan tres condiciones:
Automatizar esas tareas primero te da resultados rápidos y visibles, y libera horas para centrarte en tareas más estratégicas.
La IA generativa ayuda a personalizar la comunicación a escala, algo difícil de lograr manualmente. En marketing y soporte, esto permite mejorar la experiencia del cliente sin multiplicar el equipo.
En marketing, puedes personalizar mensajes según el segmento, el historial de compra o el comportamiento del usuario, y generar variantes en minutos. Por ejemplo, un equipo de dos personas puede producir versiones diferenciadas de un mismo correo para cinco segmentos distintos en menos de una hora, algo que antes requería medio día de trabajo. Según un estudio de Salesforce de 2023, el 73 % de los clientes espera que las empresas comprendan sus necesidades individuales, lo que convierte la personalización a escala en una ventaja competitiva directa. En soporte, la IA adapta el tono y el contenido de cada respuesta al contexto de la consulta y ayuda a responder con más agilidad. También puedes encuestar a los usuarios y sintetizar sus respuestas para detectar patrones de mejora.
El objetivo no es sustituir la relación humana, sino liberarla de la parte mecánica para que el equipo dedique su tiempo a las conversaciones que importan.

Los beneficios de la IA en el lugar de trabajo son medibles cuando se aplica a tareas específicas. Estos son los más tangibles:
Bien aplicada, la IA generativa reduce la carga de tareas mecánicas. Un análisis de Harvard Business Review de 2023 sobre 758 consultores de BCG encontró que quienes usaron IA completaron un 12,2 % más de tareas y lo hicieron un 25,1 % más rápido que quienes no la usaron. Conviene ser prudente: estos beneficios dependen del proceso y del punto de partida. Las herramientas de IA no funcionan igual en todas las tareas, y los resultados mejoran cuando el equipo aprende a supervisarlas. La IA generativa puede ayudar a avanzar más rápido, pero el criterio profesional sigue siendo el que valida cada resultado.
Las herramientas de IA generativa más usadas cubren necesidades distintas. Elegir bien depende de la tarea que quieras resolver, no de cuál sea más popular.
Esta tabla compara cinco herramientas frecuentes en entornos de trabajo:
| Herramienta | Función principal | Caso de uso típico | Versión gratuita |
|---|---|---|---|
| ChatGPT | Generación de texto y análisis | Redacción, resúmenes, ideación | Sí (freemium) |
| Copilot | Asistente integrado en Microsoft 365 | Documentos, correo y hojas de cálculo | Según licencia M365 |
| Grammarly | Corrección y mejora de textos | Revisión de estilo y gramática | Sí (freemium) |
| Fireflies | Transcripción y resumen de reuniones | Actas automáticas y seguimiento | Sí (freemium) |
| Bardeen | Automatización de flujos de trabajo | Conexión de apps y tareas repetitivas | Sí (freemium) |
Nota: las funciones y planes de estas herramientas cambian con frecuencia. Verifica las condiciones actuales antes de decidir.
Muchas ofrecen versión gratuita, lo que te permite probar antes de invertir. Empezar por una herramienta con capa gratuita reduce el riesgo y te ayuda a entender qué encaja con tu flujo.
Copilot es un asistente: responde a lo que le pides dentro de una aplicación. Los agentes de IA van un paso más allá y ejecutan secuencias de tareas de forma autónoma. La diferencia está en el nivel de autonomía de cada sistema.
| Aspecto | Copilot (asistente) | Agentes de IA |
|---|---|---|
| Cómo actúa | Responde a peticiones puntuales | Ejecuta tareas encadenadas sin intervención constante |
| Supervisión | Revisión en cada paso | Revisión de resultados finales |
| Mejor para | Redacción y análisis dentro de apps | Automatizar procesos completos de principio a fin |
Copilot es ideal si quieres apoyo mientras trabajas en un documento. Un agente encaja mejor cuando necesitas ejecutar tareas encadenadas de forma automática, como clasificar correos entrantes y generar respuestas. Ambos requieren supervisión humana, aunque en momentos distintos.
La implementación de la IA generativa funciona mejor cuando empiezas por una sola tarea y mides resultados antes de escalar. Este es un marco práctico en cuatro pasos.
Este enfoque convierte la implementación en algo gestionable. Empiezas por una tarea, validas el ahorro y solo entonces avanzas hacia lo estratégico. La adopción a nivel de equipo sigue la misma lógica, con un paso adicional: formar a las personas para que la usen con criterio. Cuando una organización quiere implementar la IA de forma coordinada, la formación en IA para empresas y equipos acelera esa transición y reduce los errores del camino.
La IA generativa tiene límites reales que conviene conocer antes de confiar en sus resultados. El riesgo concreto no está en la herramienta en sí, sino en usarla sin supervisión: revisar cada resultado relevante antes de que llegue a un cliente o a una decisión evita errores costosos y protege la reputación del equipo.
Estos son los riesgos principales y cómo mitigar cada uno con buenas prácticas:
La supervisión humana es innegociable. Ningún resultado debería llegar al cliente o a una decisión importante sin revisión.
A nivel regulatorio, el marco europeo (AI Act) establece obligaciones según el nivel de riesgo de cada uso de la IA. La dirección es clara: transparencia, supervisión y responsabilidad. Adoptar la IA con un enfoque responsable no es solo cumplimiento, es lo que hace sostenible su uso a largo plazo. Para equipos que quieren estructurar este enfoque, el liderazgo de IA responsable ofrece un marco para redefinir procesos con criterio ético.
El impacto de la IA en el empleo apunta a una redefinición de puestos, no a una sustitución masiva. Según un análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Europa publicado en 2023, alrededor del 5,5 % de los puestos de trabajo están expuestos a una automatización significativa, mientras que la mayoría combina tareas automatizables con otras que requieren juicio humano. Son estas últimas las que sostienen el puesto. El debate sobre el futuro del trabajo gira en torno a esta reorganización de funciones, no a la desaparición de roles enteros.
En el mercado laboral, quienes aprenden a dirigir la IA ganan ventaja frente a quienes la ignoran. Las competencias digitales dejan de ser un extra y pasan a ser parte del perfil básico. Actualizar habilidades de forma continua es la respuesta práctica: no para competir contra la máquina, sino para saber dirigirla con criterio.
¿Cuáles son los usos adecuados de la IA generativa en el trabajo?
Los usos más adecuados son las tareas repetitivas con patrón claro: redactar borradores, resumir documentos, analizar datos, generar variantes de contenido y preparar informes. La IA generativa funciona mejor como apoyo al trabajo, no como sustituto del criterio. Cualquier resultado que afecte a clientes o decisiones importantes debe pasar por revisión humana antes de usarse.
¿Cómo se utiliza la IA en el ámbito laboral?
Se utiliza mediante herramientas que funcionan con lenguaje natural, sin necesidad de programar. Le describes la tarea, la herramienta genera un borrador y tú lo revisas y ajustas. Los usos más comunes son la redacción, el análisis, la transcripción de reuniones y la atención al cliente. El patrón es siempre el mismo: la IA hace el primer borrador, la persona valida el resultado.
¿Cuáles son las IA generativas más usadas?
Entre las más usadas en entornos de trabajo están ChatGPT para texto y análisis, Copilot integrado en Microsoft 365, Grammarly para la revisión de textos, Fireflies para resumir reuniones y Bardeen para automatizar flujos. La mayoría ofrece versión gratuita para empezar. La elección depende de la tarea concreta que quieras resolver, no de cuál sea más popular.
¿Cuál es el impacto real de la IA generativa en el empleo?
El impacto apunta a una redefinición de puestos más que a una sustitución total. Según la OIT, alrededor del 5,5 % de los empleos en Europa están expuestos a una automatización significativa, mientras que la mayoría combina tareas automatizables con otras que requieren juicio humano. Actualizar las competencias digitales de forma continua permite dirigir la IA en lugar de quedar al margen de su adopción.
Copilot vs agentes de IA: ¿qué solución aporta cada uno a tu empresa?
Copilot es un asistente que responde a peticiones puntuales dentro de aplicaciones como Word o Excel. Los agentes de IA ejecutan secuencias completas de tareas de forma autónoma. Copilot encaja cuando quieres apoyo mientras trabajas; un agente, cuando necesitas automatizar un proceso entero. Ambos requieren supervisión humana, aunque en momentos distintos del flujo.
¿Cómo usar la IA generativa en el trabajo si no tengo perfil técnico?
Puedes usarla sin saber programar. Las herramientas de IA generativa funcionan con lenguaje natural: le hablas como a un compañero y responde. Empieza eligiendo una tarea repetitiva, prueba una herramienta con versión gratuita y mide cuánto tiempo recuperas. La habilidad clave es saber qué pedir y cuándo revisar lo que la herramienta devuelve.
¿Es segura la IA generativa con los datos confidenciales de la empresa?
La seguridad depende de la herramienta concreta y de cómo la configures. Evita introducir información confidencial en herramientas sin garantías claras de privacidad y verifica dónde se almacenan los datos antes de empezar. Muchas soluciones profesionales ofrecen condiciones específicas para empresas que incluyen acuerdos de procesamiento de datos. La buena práctica es definir qué datos pueden usarse, aplicar supervisión humana y establecer normas internas antes de escalar el uso.
¿La IA generativa tiene versiones gratuitas para empezar?
Sí. Herramientas como ChatGPT, Grammarly, Fireflies y Bardeen ofrecen versión gratuita con funciones suficientes para empezar. Copilot se incluye según la licencia de Microsoft 365. Empezar por una capa gratuita reduce el riesgo y te permite probar antes de invertir. Es la forma recomendable de validar si una herramienta encaja con tu flujo de trabajo real.
Usar la IA generativa en el trabajo con criterio es una habilidad que se aprende aplicándola a problemas reales. Ya sabes por dónde empezar: una tarea repetitiva, una herramienta con versión gratuita y una medición honesta del tiempo que recuperas. El resto se construye desde ahí.
Si quieres dar ese paso con un método estructurado, el Máster en Inteligencia Artificial de Founderz está desarrollado en colaboración con Microsoft y pensado para profesionales que quieren aplicar la IA con enfoque práctico y responsable. Founderz es una escuela online especializada en formación en IA con más de 700.000 alumnos en todo el mundo. Aprender a dirigir la IA antes de que sea el estándar en tu sector te da una ventaja concreta: llegas a las conversaciones con criterio, no a aprender sobre la marcha.

Anna Cejudo
Cofundadora y co-CEO en Founderz
¿Cómo transformar una idea en una iniciativa que cambie el mundo? Como emprendedora, Anna Cejudo lleva más de una década esforzándose para responder a esta pregunta. Ahora, como co-CEO y cofundadora de Founderz, continúa trabajando para transformar la educación e impactar de forma positiva en el futuro de las personas.