IA en Marcha: cuando llevamos la IA a quienes nunca pensaron en utilizarla.
Una serie sobre pequeños negocios con grandes historias. Protagonizada por Pau Garcia-Milà y desarrollado junto a Microsoft.
Si trabajas en una administración local, autonómica o estatal, esta guía te da plantillas de prompts de IA copiables y listos para adaptar a tus documentos del día a día: informes, actas, resoluciones y notificaciones. Los prompts de IA para funcionarios son instrucciones escritas que le indican a una herramienta de inteligencia artificial qué documento redactar, con qué formato y bajo qué normativas. Bien construidos, reducen el tiempo de redacción de horas a minutos. La decisión y la firma siguen siendo tuyas.
Trabajando en administración, buena parte de la jornada se va en redactar el mismo tipo de documentos: informes, notificaciones, resoluciones. Los prompts de IA para funcionarios y administración pública sirven para acelerar esa parte repetitiva y dejarte más tiempo para lo que exige criterio. En esta guía encontrarás plantillas concretas que puedes copiar y adaptar hoy, una comparativa de herramientas más allá de ChatGPT, y las reglas de uso responsable que necesitas para trabajar con datos ciudadanos sin asumir riesgos innecesarios.
Un prompt es una instrucción escrita en lenguaje natural que le dice a una herramienta de inteligencia artificial qué tarea realizar, con qué tono y bajo qué formato. No necesitas saber programar. Escribes lo que necesitas como si se lo explicaras a un compañero nuevo, y la herramienta genera una primera versión.
Esta guía está pensada para el empleado público de cualquier nivel de la administración pública: secretaría, intervención, contratación, atención ciudadana, recursos humanos o urbanismo. Da igual si trabajas en un ayuntamiento pequeño, en una consejería autonómica o en un ministerio. La lógica del prompt es la misma.
La inteligencia artificial no sustituye tu conocimiento del procedimiento administrativo. Lo que hace es reducir el tiempo que dedicas a estructurar y redactar. Detrás de estas herramientas hay procesamiento del lenguaje natural: un sistema basado en inteligencia artificial que interpreta lo que escribes y genera texto coherente en respuesta. Según el informe de Google Cloud sobre IA generativa en el sector público (2024), las administraciones que pilotan estas herramientas en tareas de redacción y resumen documental registran ahorros medios de entre el 20 % y el 40 % en el tiempo dedicado a documentación rutinaria. La clave está en saber qué pedirle y cuándo confiar en lo que devuelve.

La IA en la administración se aplica sobre todo en tareas de texto: redactar borradores, resumir expedientes largos, reformular notificaciones y responder consultas frecuentes. No toma decisiones administrativas. Prepara material que tú revisas, corriges y firmas.
Los casos de uso más habituales por área funcional son concretos y medibles:
Si quieres ver cómo se traducen estos escenarios a situaciones reales por área, esta recopilación de Casos de uso de IA para funcionarios y administración pública desarrolla cada aplicación con más detalle. La herramienta de inteligencia artificial acepta varios tipos de entrada: texto que escribes, documentos que pegas y preguntas directas. Su carácter conversacional permite un uso interactivo: pides, revisas, matizas y vuelves a pedir hasta afinar el resultado. En la administración local, donde a menudo hay menos personal para cubrir muchas funciones, este apoyo en el trabajo diario libera horas para las tareas que sí exigen criterio administrativo.
La IA generativa destaca en lo repetitivo. Cuando un documento sigue una plantilla estable —un informe de contratación, una notificación de resolución denegatoria, un acta de órgano colegiado—, la herramienta produce un primer borrador sólido que solo tienes que ajustar. La automatización se aplica a la parte mecánica, no a la decisión: no automatizas el criterio, sino la redacción base que consume tiempo sin añadir valor diferencial.
Los documentos administrativos en los que más ayuda a redactar y estructurar son:
En todos los casos, la salida es un borrador. Tú aportas la verificación de datos, el encaje normativo y la responsabilidad de la firma.

Aquí está lo que la mayoría de guías no te da: prompts concretos y copiables. Estos ejemplos de prompts de IA para funcionarios y administración pública están escritos para que solo tengas que sustituir los datos entre corchetes por los de tu expediente. Recuerda no introducir datos personales identificativos de ciudadanos.
Prompt para redactar un informe técnico:
«Actúa como técnico de administración general. Redacta un borrador de informe sobre [asunto]. Incluye estos apartados: antecedentes, fundamentos jurídicos, análisis y conclusión. Basa el análisis en esta información: [datos]. Usa un tono formal y lenguaje administrativo claro. No inventes normativa; si falta un dato, indícalo con un aviso.»
Prompt para una resolución:
«Redacta una propuesta de resolución sobre [asunto]. Estructura: hechos, fundamentos de derecho y parte dispositiva. Estos son los hechos: [datos]. Analiza y propón una parte dispositiva coherente. Señala cualquier punto que requiera verificación jurídica.»
Prompt para una notificación:
«Reformula este texto técnico como una notificación administrativa clara para el ciudadano, manteniendo el rigor legal: [texto]. Explica en lenguaje accesible qué se comunica, qué plazos aplican y qué recursos caben.»
Prompt para un acta:
«Con estas notas de una sesión, redacta un borrador de acta estructurada con orden del día, acuerdos adoptados y votaciones: [notas].»
Prompt para un resumen de expediente:
«Analiza y resume este expediente en un máximo de 300 palabras. Extrae objeto, antecedentes clave, importe si lo hay y decisión pendiente: [documento].»
Cada prompt te pide analizar, redactar o proponer. La salida es un punto de partida que adaptas a tu criterio. Si buscas un itinerario guiado para dominar estas técnicas paso a paso, el curso IA para funcionarios profundiza en la construcción de prompts aplicados al sector público.
Un buen prompt no es una pregunta suelta. Cuanto mejor lo estructures y cuanto más especifiques lo que necesitas, más precisa será la respuesta.
Para personalizar y estructurar un prompt de forma que se adapte a las normativas administrativas, aplica estas técnicas:
Con estas cinco piezas, puedes optimizar cualquier prompt para que la herramienta te devuelva un borrador adaptado, no un texto genérico. Esa retroalimentación continua es la que afina el resultado versión tras versión.
ChatGPT es solo una de las opciones. Existen varios modelos de IA y asistentes útiles para tareas administrativas, con niveles gratuitos y de pago. La elección depende del tipo de tarea, del volumen y de las políticas de datos de tu administración.
La siguiente comparativa resume las categorías de herramientas de inteligencia artificial más habituales:
| Herramienta | Mejor para | Nivel de acceso | Consideración de datos |
|---|---|---|---|
| ChatGPT (GPT) | Redactar y resumir texto, análisis | Freemium (gratis y de pago) | Revisar política antes de introducir datos sensibles |
| Asistentes de IA por texto o voz | Consultas rápidas y dictado | Freemium según proveedor | Verificar tratamiento de datos |
| GPTs personalizados | Tareas repetitivas con instrucciones fijas | Requiere cuenta de pago | Configurable con reglas internas |
| Copilot integrado en Office | Redactar dentro de Word y correo | Incluido en licencia Microsoft 365 | Gestionado bajo el entorno corporativo |
Nota: las condiciones de cada herramienta cambian con frecuencia. Verifica los planes y las políticas de privacidad vigentes antes de usarlas con documentación oficial.
Los modelos de lenguaje que hay detrás de estas herramientas comparten una lógica: aprenden patrones de texto y generan respuestas nuevas. Son sistemas de tipo generativo, no bases de datos jurídicas. Ninguno consulta el BOE ni la jurisprudencia en tiempo real salvo que se lo indiques o esté conectado a una fuente. Por eso debes verificar siempre la normativa que citen.
Un GPT personalizado es un asistente de IA que configuras con instrucciones fijas para que responda siempre según los criterios de tu administración. No aprende por sí solo; tú lo configuras dándole reglas, plantillas y ejemplos.
En una administración local, puedes configurar un asistente para que:
Este tipo de configuración convierte una herramienta genérica en un asistente ajustado a tu flujo real: en lugar de repetir las mismas instrucciones en cada consulta, las tienes fijadas de forma persistente. Según la documentación de OpenAI sobre GPTs, las instrucciones persistentes permiten reducir entre un 30 % y un 50 % el tiempo de configuración por consulta en tareas recurrentes, y garantizan respuestas coherentes en cada uso.
El uso responsable de la IA en el sector público exige tres cosas: proteger los datos, revisar cada salida y ser transparente sobre cuándo se ha usado IA. No es opcional. Es una condición para trabajar con información ciudadana.
Sobre protección de datos, la regla básica es no introducir datos personales identificativos de ciudadanos en herramientas cuyo tratamiento no esté validado por tu administración. El Reglamento General de Protección de Datos aplica igual dentro que fuera de una herramienta de IA. Antes de usar cualquier modelo, revisa su política de privacidad y las directrices internas de tu organismo.
Sobre transparencia, cuando un documento se ha elaborado con apoyo de IA, conviene señalarlo. Una fórmula como «documento elaborado parcialmente con herramientas de IA y revisado por el personal responsable» mantiene la trazabilidad y refuerza la confianza. Founderz forma parte de una cátedra sobre uso responsable de la inteligencia artificial, un marco que aplica precisamente a este tipo de decisiones en el sector público. La gobernanza de estas herramientas, junto con el tratamiento ético de los datos algorítmicos, debe guiar cada uso: no como requisito burocrático adicional, sino como parte del procedimiento administrativo correcto cuando la IA interviene en la elaboración de un documento.
La IA generativa tiene límites claros que no puedes ignorar en un contexto administrativo. Conocer sus puntos débiles es lo que te permite usarla con seguridad.
Los principales riesgos y límites son:
Por eso la verificación de hechos y el encaje normativo son tareas humanas sin excepción. La IA prepara el borrador; tú validas el contenido y asumir la responsabilidad de la decisión. Las cuestiones éticas y la gobernanza no se delegan en un modelo.
Para adoptar la IA sin fricción, empieza por una sola tarea repetitiva, mide el tiempo que recuperas y amplía desde ahí. No hace falta transformar todo el trabajo diario de golpe.
Estos son los pasos para integrar los prompts de forma progresiva:
Los equipos que documentan sus casos de uso desde el primer mes consolidan el hábito en semanas, en lugar de los meses que requiere la adopción sin estructura. Un enfoque formativo con sesiones prácticas donde el equipo trabaja sobre expedientes reales acelera la adopción mucho más que una guía teórica. Cuantos más casos de uso documentes, más rápido optimizas el flujo del equipo.
¿Cómo se aplica la IA en la administración pública?
La IA se aplica sobre todo en tareas de texto: redactar borradores de informes, resúmenes de expedientes, notificaciones y respuestas a consultas frecuentes. Funciona como herramienta de apoyo que genera un primer borrador, que el empleado público revisa y valida bajo supervisión humana. No toma decisiones administrativas ni sustituye el procedimiento. Su mayor valor está en reducir el tiempo dedicado a las tareas repetitivas del trabajo diario.
¿Cómo se utiliza la inteligencia artificial (IA) en la administración?
Se utiliza escribiendo instrucciones (prompts) en lenguaje natural que indican qué documento redactar y con qué formato. El empleado público pega los datos del expediente, pide un borrador estructurado y luego lo corrige. También sirve para automatizar resúmenes de textos largos y reformular lenguaje técnico en lenguaje claro y accesible. El proceso completo debe estar siempre bajo revisión humana y respetar la protección de datos.
¿Puede la IA reemplazar a los funcionarios públicos?
No. La IA generativa prepara borradores y resúmenes, pero no asume la responsabilidad de la decisión ni de la firma administrativa. El criterio jurídico, la verificación de hechos y el encaje normativo siguen siendo humanos. La IA funciona como herramienta de apoyo que libera tiempo para las tareas que exigen juicio profesional, no como sustituto del empleado público.
¿Cuál es la mejor IA de derecho administrativo?
No existe una única opción válida para todos los casos. Herramientas generalistas como ChatGPT o Copilot sirven para redactar y estructurar documentos administrativos, mientras que existen soluciones especializadas del sector jurídico con un conocimiento más profundo del ámbito. La clave no es la herramienta sino el prompt y la verificación: cualquier modelo puede citar normativa o jurisprudencia incorrecta, así que el encaje jurídico debe revisarlo una persona.
¿Cómo se personaliza un prompt para tareas administrativas concretas?
Personaliza un prompt asignando un rol («actúa como secretario municipal»), dando contexto del expediente, definiendo el formato con apartados concretos y especificando restricciones normativas. Pide a la herramienta que no invente normativa y que señale lo que requiera verificación. Cuanto más estructurado sea el prompt, más precisa y adaptada será la respuesta a tu tarea.
¿Es seguro usar ChatGPT con datos de la administración pública?
Usar ChatGPT con datos ciudadanos identificativos no está validado para la mayoría de administraciones españolas. No debes introducir datos personales identificativos de ciudadanos en herramientas cuyo tratamiento no esté expresamente autorizado por tu organismo. El Reglamento General de Protección de Datos aplica siempre. Antes de usarla, revisa la política de privacidad del proveedor y las directrices internas de tu administración.
¿Hay que avisar cuando un documento se ha generado con IA?
Sí, y hacerlo protege la trazabilidad del proceso. Una fórmula como «documento elaborado parcialmente con herramientas de IA y revisado por el personal responsable» deja claro que la revisión y la responsabilidad final son humanas. Señalar el uso de IA forma parte del uso responsable y refuerza la confianza en el documento.
¿Cuáles son los principales riesgos y límites de usar IA generativa en el sector público?
Los principales riesgos son el sesgo algorítmico, la alucinación (errores de hecho como citar normativa inexistente) y la confusión sobre la responsabilidad de la firma. La IA generativa puede sonar segura y equivocarse al mismo tiempo. Para no caer en esos errores, esta guía sobre Errores comunes al usar IA como funcionario recoge los fallos más frecuentes y cómo evitarlos. La verificación de hechos, el encaje normativo y la decisión final siguen siendo humanos, con consideraciones éticas presentes en cada paso.
¿Necesito conocimientos técnicos para empezar a usar prompts de IA?
No. Los prompts se escriben en lenguaje natural, como si explicaras la tarea a un compañero. No hace falta programar ni tener perfil técnico. Basta con empezar por una tarea sencilla, probar un prompt de plantilla y ajustar el resultado con retroalimentación. La habilidad clave es saber describir bien lo que necesitas y revisar con criterio lo que la herramienta devuelve.
Vuelve al punto de partida: demasiado tiempo en tareas repetitivas, demasiado poco en lo que de verdad exige tu criterio. Los prompts de IA no cambian tu responsabilidad como empleado público; te devuelven horas para ejercerla mejor. Empieza por una sola tarea esta semana, mide el tiempo que recuperas y construye desde ahí tu propia biblioteca.
Si quieres dar el siguiente paso con método y enfoque en el uso responsable, el Máster en IA e Innovación de Founderz, desarrollado en colaboración con Microsoft y con más de 700.000 alumnos en su comunidad, te ayuda a llevar estas técnicas a tu trabajo real en el sector público con formación continua y práctica. La IA ya está entrando en la administración pública. Aprenderla con criterio, desde dentro, marca la diferencia entre adoptarla con seguridad o improvisar sobre la marcha.

Anna Cejudo
Cofundadora y co-CEO en Founderz
¿Cómo transformar una idea en una iniciativa que cambie el mundo? Como emprendedora, Anna Cejudo lleva más de una década esforzándose para responder a esta pregunta. Ahora, como co-CEO y cofundadora de Founderz, continúa trabajando para transformar la educación e impactar de forma positiva en el futuro de las personas.