IA en Marcha: cuando llevamos la IA a quienes nunca pensaron en utilizarla.
Una serie sobre pequeños negocios con grandes historias. Protagonizada por Pau Garcia-Milà y desarrollado junto a Microsoft.
La IA para ONGs y fundaciones ya no exige presupuestos altos ni perfiles técnicos: con herramientas gratuitas como ChatGPT, un equipo pequeño puede automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para su misión. Este artículo te muestra un método concreto para empezar esta misma semana, sin código y con supervisión humana en cada paso. Lo que necesitas no es tecnología sofisticada, sino saber qué tarea elegir primero y cómo revisar el resultado.
La IA para ONGs y fundaciones es el uso de herramientas de inteligencia artificial, sobre todo generativa, para asumir tareas repetitivas y liberar tiempo del equipo hacia la misión de la entidad. No sustituye el criterio de las personas; amplifica la capacidad de un equipo reducido.
Una herramienta de IA generativa como ChatGPT produce contenido nuevo a partir de una instrucción en lenguaje natural. Le pides un borrador de correo y lo redacta. Le pasas un informe largo y lo resume. No necesitas saber programar. Escribes lo que quieres, en español, y la herramienta responde. La inteligencia artificial generativa trabaja con texto, y por eso encaja tan bien en el día a día de una entidad social.
Esta tecnología sirve a un perfil concreto: pequeñas ONG, asociaciones y fundaciones con equipos de dos, tres o cinco personas. Muchas de estas entidades operan con una sola persona a cargo de todo. Una organización sin fines de lucro rara vez tiene un departamento de comunicación o un equipo técnico. La misma persona coordina proyectos, escribe la newsletter y prepara la memoria anual.
La inteligencia artificial para ONG resuelve problemas muy concretos en ese contexto:
Las entidades del tercer sector trabajan con presión de tiempo y presupuesto ajustado. Cada hora cuenta. La IA aplicada actúa como un multiplicador: permite que un equipo pequeño produzca más sin contratar más personal. Según datos del informe Digitalización del Tercer Sector en España 2023 de la Plataforma del Tercer Sector, el 68 % de las entidades sociales señala la falta de tiempo del equipo como el principal freno a su capacidad de comunicación. Aprovechar la IA en este contexto significa recuperar tiempo y recursos para la misión.
Piensa en una asociación de tres personas que gestiona cuatro proyectos sociales. Antes, redactar la newsletter mensual podía ocupar una tarde entera. Con una herramienta de IA, un primer borrador puede estar listo en torno a quince minutos en muchos casos, y el equipo dedica el resto del tiempo a lo que solo puede hacer una persona: hablar con beneficiarios y donantes.

La IA en una ONG trabaja con el material que ya tienes. Le das un input en texto y devuelve un output útil. Estos son los tipos de contenido que acepta:
Con ese material, la IA puede automatizar tareas repetitivas que consumen horas cada semana. No hablamos de trabajo estratégico, sino de la parte mecánica que se repite una y otra vez.
Ejemplos concretos de tareas repetitivas que una herramienta de IA puede asumir:
El equipo revisa cada resultado antes de usarlo. Ese es el punto clave de todo el flujo de trabajo: la IA acelera la producción, tú validas el dato y el tono. Si quieres partir de instrucciones ya probadas, esta biblioteca de prompts de ChatGPT para proyectos sociales te ahorra el trabajo de empezar desde cero.
Los beneficios de utilizar la IA en el tercer sector son medibles y realistas cuando se aplican a tareas concretas. No prometen milagros. Ahorran tiempo en trabajo mecánico y devuelven ese tiempo a la misión.
Estos son los beneficios más habituales:
Un caso de aplicación habitual: un equipo de una fundación pequeña usa ChatGPT para redactar el borrador de su newsletter y resumir su informe anual en una sola tarde. Antes esa combinación podía ocupar dos jornadas completas. El uso de la IA no elimina el trabajo de revisión, pero puede recortar las horas dedicadas a la parte mecánica de forma significativa. Según el equipo docente de Founderz, el mayor valor aparece cuando la IA se aplica a una tarea que haces cada semana, no a una tarea puntual.
En algunos casos, esto se traduce en mayor impacto social: más horas disponibles para el trabajo de campo y menos para el papeleo. La clave está en optimizar los procesos repetitivos, no en delegar decisiones. Un indicador práctico: si una tarea de comunicación te ocupa más de dos horas a la semana y sigue el mismo esquema cada vez, es candidata directa a incorporar la IA en el proceso.
Existen varias herramientas de IA con versión gratuita o accesible que una ONG puede usar hoy. No necesitas todas. Empieza por una y amplía cuando el equipo gane confianza.
Esta comparativa recoge las opciones más útiles para empezar:
| Herramienta | Para qué sirve | Versión gratuita | Curva de aprendizaje |
|---|---|---|---|
| ChatGPT | Redactar, resumir, traducir, generar ideas | Sí (plan gratuito) | Baja |
| Microsoft Copilot | Integrado en Word, Excel y Outlook | Incluido en algunos planes M365 | Muy baja |
| Google Gemini | Redacción y análisis dentro de Workspace | Sí (plan gratuito) | Baja |
| Traductor con IA | Traducir comunicaciones a varios idiomas | Sí (con límites) | Muy baja |
Nota: las funcionalidades y los planes de estas herramientas de IA cambian con frecuencia. Verifica la versión gratuita vigente antes de decidir.
Si tu equipo ya trabaja con Word, Excel y Outlook, Copilot es la opción con menor fricción, porque la funcionalidad de IA aparece dentro de las herramientas que ya usáis. Para reforzar ese uso, el curso de productividad con Copilot de Founderz enseña a aplicarlo a tareas reales de oficina.
ChatGPT para ONG es la puerta de entrada más común, porque es gratuito y funciona en español. Estos son los usos más frecuentes con esta herramienta:
En todos los casos, el equipo revisa el resultado. ChatGPT propone una primera versión; la persona del equipo ajusta el tono, verifica los datos y toma la decisión final.

Utilizar la IA en tu ONG funciona mejor con un método, no con improvisación. Este flujo de trabajo de cinco pasos te permite empezar con un caso pequeño y controlado, y ampliar solo cuando funcione.
Este método reduce el riesgo. Pruebas con algo pequeño, mides el tiempo que recuperas y decides si vale la pena ampliar la automatización a otras tareas. Para que todo el equipo comparta una base común, los cursos de alfabetización en IA de Founderz ayudan a que cada persona entienda qué pedir a la herramienta y cuándo desconfiar de la respuesta.
Más allá de la comunicación, la IA apoya la gestión de proyectos y el análisis de datos de una entidad social. Puede ordenar las tareas de un proyecto en un calendario básico, resumir el estado de varias actividades y detectar patrones en resultados anteriores.
Un ejemplo concreto: si el equipo gestiona cinco actividades simultáneas, puede pegar las notas de seguimiento de cada una en ChatGPT y pedir un resumen ejecutivo que indique qué actividades van según el plan y cuáles presentan retrasos. Ese informe de situación, que antes podría llevar una hora de consolidación manual, puede estar listo en minutos para revisar y ajustar. Herramientas como Copilot integrado en Excel permiten además analizar tablas de datos de proyectos y generar observaciones sobre tendencias, lo que ayuda a preparar informes de seguimiento con más contexto y menos tiempo dedicado al formateo.
Los sistemas de IA más avanzados y los primeros agentes de IA empiezan a encadenar varias de estas tareas, aunque para una ONG pequeña conviene empezar por lo simple y validar cada paso a mano.
La IA para ONG apoya el fundraising en la parte que más tiempo consume: preparar y adaptar comunicaciones. No sustituye la relación con el donante. La refuerza al liberar horas para el contacto humano.
Estas son las aplicaciones más útiles en la recaudación de fondos:
Para elegir la solución que mejor encaja con tu recaudación, esta comparativa de herramientas de IA para captación de fondos te ayuda a decidir sin perder tiempo probándolas todas.
La supervisión humana es innegociable en fundraising. Una carta a un gran donante nunca se envía sin revisión. La IA prepara el borrador. Tú aportas el conocimiento del donante, el matiz y la decisión final. Así la recaudación de fondos gana velocidad sin perder cercanía.
La IA responsable define dónde termina la herramienta y dónde empieza el criterio humano. En una ONG, esto importa aún más, porque manejas datos sensibles de donantes y beneficiarios. Usar la IA de forma responsable es la única manera de que la tecnología ayude a las ONG sin exponerlas a riesgos.
Estos son los tres riesgos que debes vigilar al usar la IA:
Una gobernanza mínima no requiere un manual de cien páginas. Basta con un documento corto que responda tres preguntas: qué herramientas usamos, qué información no entra nunca en ellas y quién valida el resultado antes de publicar. Founderz forma parte de una cátedra sobre el uso responsable de la inteligencia artificial, y el programa de liderazgo de IA responsable ayuda a los equipos a definir estas reglas antes de escalar el uso de la IA. Aplicada así, la IA puede facilitar el acceso a la tecnología a entidades que antes la veían fuera de su alcance, en la línea de iniciativas como #HazloPosible que impulsan la digitalización del tercer sector.
¿En qué nos puede ayudar la IA en una ONG?
La IA ayuda a las ONG a automatizar tareas repetitivas que consumen tiempo: redactar correos y comunicaciones, resumir informes largos, traducir contenido y preparar borradores de solicitudes de subvención. También apoya la relación con donantes al personalizar mensajes por segmento. El equipo revisa cada resultado y toma la decisión final, pero libera horas para el trabajo que solo pueden hacer las personas, como el contacto directo con beneficiarios.
¿Cómo puede mejorar la IA el fundraising de una ONG pequeña?
La IA mejora el fundraising de una ONG pequeña al acelerar la preparación de comunicaciones. Adapta un mensaje base a distintos segmentos de donantes, genera primeros borradores de solicitudes de subvención y resume qué campañas anteriores funcionaron mejor. El equipo revisa cada texto y aporta el conocimiento del donante. Así se gana velocidad en la recaudación de fondos sin perder la cercanía que sostiene la relación con quien apoya la causa.
¿Son útiles herramientas como ChatGPT en la comunicación de las ONG y asociaciones?
Sí. Herramientas como ChatGPT son útiles en la comunicación de las ONG y asociaciones porque redactan borradores de correos, notas de prensa y textos web en minutos, traducen a varios idiomas y proponen ideas de campaña. La condición es revisar siempre el resultado antes de publicarlo. ChatGPT propone un primer borrador; el equipo ajusta el tono, comprueba los datos y decide la versión final que representa a la entidad.
¿Cuáles son las mejores herramientas de IA para empezar en el tercer sector?
Las herramientas de IA más accesibles para empezar en el tercer sector son ChatGPT, Microsoft Copilot y Google Gemini. ChatGPT es gratuito y funciona en español para redactar, resumir y traducir. Copilot se elige a menudo cuando el equipo ya usa Word, Excel y Outlook, porque se integra en esas aplicaciones sin fricción adicional, mientras que Gemini resulta más natural para quienes trabajan dentro de Google Workspace. Empieza con una sola herramienta, aplícala a una tarea concreta y amplía cuando el equipo gane confianza.
¿Es seguro usar IA para redactar solicitudes de subvención?
Es seguro usar IA para redactar solicitudes de subvención si sigues dos reglas. Primera: no introduzcas datos personales sensibles de beneficiarios en herramientas públicas gratuitas. Segunda: revisa siempre el contenido, porque la IA puede incluir cifras o afirmaciones que no corresponden a tu realidad. Trata el resultado como un primer borrador, nunca como versión final. El equipo verifica los datos, comprueba que cumple las bases de la convocatoria y aporta el criterio que la herramienta no tiene.
¿Qué pasos de gobernanza son esenciales antes de usar IA en una ONG?
Antes de usar IA en una ONG, define tres reglas básicas de gobernanza. Primera: qué herramientas de IA está permitido usar. Segunda: qué información nunca entra en ellas, en especial datos personales de donantes y beneficiarios. Tercera: quién revisa y valida cada resultado antes de publicarlo. Un documento corto basta. Esta gobernanza mínima protege los datos sensibles y evita errores antes de ampliar el uso de la IA a más tareas.
¿Cómo evito el sesgo en las respuestas de la IA?
Para reducir el sesgo en las respuestas de la IA, revisa siempre el contenido antes de publicarlo, sobre todo cuando trata sobre colectivos vulnerables. Compara la respuesta con fuentes fiables, pide a la herramienta que justifique sus afirmaciones y contrasta con una segunda persona del equipo. El sesgo aparece porque la IA aprende de datos que pueden contener prejuicios. La supervisión humana es la forma más eficaz de detectarlo y corregirlo.

Empezaste este artículo con un problema conocido: recursos limitados y demasiadas tareas para un equipo pequeño. Ya has visto que la IA para ONGs y fundaciones es abordable con método, no con presupuesto. Eliges una tarea repetitiva, pruebas una herramienta, revisas el resultado y mides el tiempo que recuperas.
El paso lógico ahora es dar al equipo una base común para aplicar todo esto con criterio. La formación en IA aplicada al tercer sector de Founderz, escuela de negocios online especializada en IA aplicada y uso responsable, está pensada exactamente para eso: aprender a usar la IA en el día a día del tercer sector, con enfoque práctico. Founderz forma a más de 700.000 alumnos en más de 170 países, en colaboración con Microsoft, y su programa para el tercer sector traslada esa experiencia al contexto concreto de las entidades sociales. Si este artículo te ha resultado útil, es el siguiente paso natural.

Pablo Rodríguez
Growth Manager
Pablo es la mente que impulsa el crecimiento de Founderz. Como Chief Growth Officer, traduce ideas en estrategias concretas que amplían el impacto de todo lo que hacemos. Además, desde su faceta como profesor en EDEM y Founderz, muestra cómo el marketing y la inteligencia artificial pueden transformar negocios y aportar soluciones prácticas al entorno empresarial.